Vitoria tardará aún dos años en poder estrenar el tranvía, pero desde ayer existen ya fechas y plazos para la ampliación de la primera línea del metro ligero que acaba de empezar a construirse. El Parlamento vasco respaldó por una amplia mayoría una propuesta del PSE para estirar las vías hasta la plaza de toros y el campus universitario. La resolución pactada por los partidos establece que el diseño de esta extensión se comenzará a estudiar «antes del primer trimestre de 2007» y que las obras arrancarán dos años después, es decir «en el primer trimestre de 2009, como máximo».
El parlamentario socialista Óscar Rodríguez, impulsor de la iniciativa -que ayer defendió su compañera de grupo Natalia Rojo, ante la ausencia del primero- considera «estratégico» que el tranvía alcance el campus universitario, donde actualmente cursan estudios superiores cerca de 8.000 jóvenes. Y otro tanto sostiene de la manzana de la plaza de toros, que con el nuevo coso taurino multiusos y los servicios previstos a su alrededor -oficinas, comercios, un hotel y una gran plaza pública- se convertirá en pocos años en otro foco de centralidad de la ciudad.
La propuesta inicial de los socialistas era más exigente en los plazos, ya que pretendía instar al Gobierno vasco a iniciar las obras antes de finales de 2008. Sin embargo, al final, el PSE accedió a aumentar un poco el plaz para lograr el decisivo respaldo de PNV y EB, dos de los tres partidos que sustentan al Ejecutivo Ibarretxe. Los populares también se sumaron al consenso una vez que lograron que la resolución aprobada establezca textualmente que el acuerdo deberá gestionarse «dentro del marco de colaboración institucional con el Ayuntamiento de Vitoria y la Diputación de Álava», administraciones que en la actualidad gobiernan. Sólo EA se desmarcó del compromiso porque «en lo referente a Vitoria», dijo su parlamentario Juan Porres, se oponen al tranvía.
8,2 millones el kilómetro
Con la ampliación, el recorrido del tranvía aumentará entre 1 y 1,5 kilómetros respecto al trazado cuyas obras acaban de arrancar y que, como es sabido enlazará los barrios de Abetxuko y Lakua con el centro de la ciudad en un recorrido con forma de 'Y' cuyo nudo estará en la plaza de América Latina. Antes de la contratación de estas obras, las instituciones barajaron revisar el proyecto para alargar la línea hasta la plaza de toros. Se rechazó pronto, dado que abrir un nuevo proceso de análisis del trazado hubiera demorado aún más unas obras que Vitoria esperaba desde hace casi una década.
El acuerdo parlamentario no detalla la ruta que seguirá el metro ligero hasta el campus universitario. Lo lógico sería utilizar la calle Angulema para alcanzar la plaza de toros y, de ahí, superar la barrera del ferrocarril a través del puente de San Cristóbal. Sin embargo, se desconoce cómo puede afectar a estas previsiones el proyecto de desvío y soterramiento de la línea férrea. De igual forma, la extensión podría obligar a trasladar la parada de Jesús Guridi, frente a El Corte Inglés, a la plaza de los Desamparados, lo que ya fue estudiado por los técnicos.
La indefinición de todas estas variables impiden calcular, asimismo, el coste que tendrá esta ampliación. En el tramo en obras, cada kilómetro de línea supone un desembolso de 8,2 millones de euros de obra civil, convoyes y gastos de explotación aparte.
Los estudios que maneja el Departamento vasco de Transportes, desvelados ayer por la parlamentaria nacionalista Estefanía Beltrán de Heredia, estiman que el metro ligero ganaría 17.000 nuevos usuarios potenciales de alargarse la línea hasta la Universidad. «Permitiría incrementar en tres décimas su rentabilidad socioeconómica», indicó. La primera fase, ya en obras, tendrá 19 paradas y se estima en 8 millones el número de viajeros al año.