France Télécom invertirá 1.500 millones de euros en España durante los próximos tres años para alcanzar un posición relevante en su «formidable» mercado . Lo hará a través de Orange, la marca única que, bajo un emblema de color naranja, aglutinará a partir de ahora la oferta de Amena (telefonía móvil ), Wanadoo (acceso y servicios de Internet), Uni2 (grandes clientes) y Equant. Los principales responsables de la multinacional explicaron ayer que la estrategia de la nueva compañía en el mercado nacional se basa en la convergencia de la telefonía fija, el móvil e Internet.
En ese contexto, Orange España ya prepara el lanzamiento en diciembre de 'Único', el equipo de nueva generación que funciona como un teléfono fijo en casa o la oficina -vía Internet o conexión 'wi-fi'- y como un móvil en la calle, utilizando el mismo número y aplicando la tarifa más económica en cada ámbito.
Bajo la denominación de 'Unik', este servicio va a estar disponible en Francia desde el próximo jueves, pero aún están por determinar las características de la oferta española. Lo singular de esta propuesta es que permite comenzar una llamada en el hogar que, al salir, se conecta automáticamente a la red móvil de Orange .
En plena ebullición
France Télécom compró Amena hace más de un año. Desde entonces ha trabajado en el análisis del mercado y la oferta de productos. Su relanzamiento como Orange se produce a escasas semanas de que por fin se dé a conocer la oferta comercial de Xfera -el cuarto operador de telefonía móvil, ahora bajo control de Telia-Sonera- y de que entren en liza los operadores virtuales -The Phone House, Carrefour o El Corte Inglés-, que prestarán servicios a través de redes alquiladas.
Hasta el momento, el grupo galo ha destinado más de 60 millones a la implantación de Orange en España, donde contará con 12 millones de clientes y alcanzará este año los 4.000 millones de facturación. El lanzamiento de la nueva marca supone toda una revolución comercial, en la que la sustitución del emblemático color verde de Amena por el naranja no es el desafío menor, puesto que ha de ir acompañada por la nueva estrategia de potenciar los clientes de valor añadido.
También deberá resolver otras cuestiones, como la quiebra del acuerdo con Euskaltel en el País Vasco, una mercado en el que, además de otras cuestiones, se disputa más de 420.000 clientes del operador vasco. A todo ellos les factura Euskaltel, pero la propiedad de los números asignados es ahora de Orange España.
El presidente ejecutivo de France Télécom, Didier Lombard, minimizó esas dificultades. En su opinión, un mercado como el español, con una penetración del 100% del teléfono móvil y una fortísima competencia entre operadores, es «formidable», y un vivero de oportunidades. Sobre todo, porque la economía crece de forma sostenida -argumentó-, lo que posibilita que cada cliente pueda tener más de un móvil para las distintas aplicaciones.