Miles de personas tomaron ayer las calles de Salvatierra en el día más especial y populoso del año, el martes de feria, que cumplía 611 años. Los aromas a talo, queso y otras delicias gastronómicas artesanales abrieron el apetito de todos los congregados en la calle Mayor. Muy cerca, en la plaza Santa María, se celebró el concurso de queso Idiazabal, mientras que el barrio de San Jorge acogió la exposición de ganado vacuno, ovino y el concurso equino. Tres espacios para una feria singular.
El Concurso Morfológico de Equino, presentado por el incombustible José María Bengoa, tuvo gran aceptación. «Se celebra desde hace 18 años. Al principio teníamos que traer ganado equino de Navarra, pero ahora la calidad de los alaveses no tiene nada que envidiar», señalaba ufano Bengoa. La muestra se realizó en las categorías de caballo de monte y razas con aptitudes cárnicas. Participaron 86 caballos y yeguas, y 14 potros, todos de procedencia alavesa.
Premiados
En caballo de monte los ganadores fueron Víctor López, de Oquina; Ignacio Beltrán, de Narvaja; Amondarain S.C., de Munain, e Iñaki López, de Guereñu. En razas con aptitudes cárnicas vencieron María Dionisia Bravo, de San Vicente; Xavier Aizpeolena, de Buruaga, y Oscar Otxoa, de Vitoriano. Entre los miembros del jurado destacó la presencia del jugador baskonista Luis Scola.
Otra de las estrellas de la feria fue el concurso de queso Idiazabal de Álava, que cumplía su vigésima segunda edición. Participaron 17 productores. Los ganadores fueron los Hermanos Audikana, de la localidad de Guereñu. Le siguieron José Ignacio González de Heredia, de Larrea, y Meabe Ruiz S.C., de Gujuli.
Otro espacio festivo acogió la exposición de maquinaria agrícola, tanto moderna como antigua. Se expusieron una veintena de tractores procedentes de toda Europa y América con más de 50 años, uno de ellos de 1915.
La calle Fueros también fue ocupada por más de setenta puestos que mostraban todo tipo de productos textiles, embutidos y artesanales, que se extendían en más de 500 metros por esta calle, la más transitada de Salvatierra. Entre todos ellos destacaba uno por sus coloridos cuadros e imágenes, dirigido por una joven artista de la localidad alavesa, Estíbaliz Saez de Asteasu. «Esta es una forma de que la gente conozca mi estilo», explicó.
El recorrido ofrecía la posibilidad de observar cómo se elabora el queso. Jon y Begoña resolvieron todas las dudas de los que se acercaron hasta el puesto.