El ministro de Interior y Justicia de Venezuela, Jesse Chacón, señaló ayer que Arturo Cubillas, que en la década de los ochenta perteneció al 'comando Oker' de ETA, no podrá ser extraditado a España porque, según establecen las leyes del país sudamericano, «todos los venezolanos deben ser juzgados en Venezuela».
Cubillas, de 48 años, es uno de los 11 miembros de ETA que en mayo de 1989 fueron trasladados de Argel a Caracas tras un acuerdo entre los entonces gobiernos de España, Venezuela y Argelia. Desde entonces reside en el país caribeño, donde se casó con una venezolana y tiempo después adquirió la nacionalidad venezolana.
En un encuentro con periodistas españoles celebrado en Caracas, Chacón reconoció que Cubillas es director adscrito a la Oficina de Administración y Servicios del Ministerio de Agricultura y Tierras, pero aclaró que es un puesto de funcionario, y no un cargo político.
Además, insistió en que «entre el viernes y el lunes» España «no hizo ninguna solicitud (de extradición) por nadie y menos por esa persona», en referencia a Cubillas. De hecho, aseguró que así se lo confirmó anteanoche por teléfono el propio embajador de España en Caracas, Raúl Morodo, a quien decidió consultar.
Ante estas declaraciones, la AVT pidió ayer al ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar, que ponga en marcha «con urgencia» todos los procedimientos judiciales necesarios para la extradición de Cubillas.
A través de un comunicado, la AVT recordó que la Fiscalía de la Audiencia Nacional anunció que está revisando los procedimientos penales que tiene abiertos en este tribunal Cubillas, con cuatro causas de los años 1984 y 1985, tres por asesinato y una por daños terroristas.