Jueves, 5 de octubre de 2006
Registro Hemeroteca

en

OPINIÓN

ARTÍCULOS
Sin empujar
El más memorable de mis paisanos dijo una cosa tan confortadora como incierta: «Quien es joven es joven para toda la vida». Insistía Picasso en una idea machadiana: que la juventud única, la verdadera, es la de dentro y no la de fuera. Mentira. Mentira consoladora, pero mentira. Las personas mayores no sólo somos mayores, sino que vamos a serlo cada día más. Sin nuestro permiso, el cuerpo dimite de algunas de sus funciones y empieza a ponerse en ridículo. Reflexiono sobre estas cosas no sólo por la íntima proximidad de una persona, sino por el convencimiento de que los años tienen, entre otras obligaciones, la de agraviarnos. Europa es un continente viejo, no por su historia, sino porque contiene a muchos viejos, y en España se está batiendo la plusmarca. Hasta el punto de que podemos decir que es un Inserso. En el año 2050, cuando muchos de nosotros llevemos mucho tiempo nacionalizados en la indiferencia, seremos el país europeo con mayor proporción de personas ancianas, ya que el 36 y pico por ciento de compatriotas estarán en una edad muy adecuada para hincar el pico. En otras épocas era distinto. Hablando de picos, cuando Cicerón hincó el suyo, que era un pico de oro, bordeaba los 60. Antes de ser un anciano había escrito el 'De senectute', o sea, cuando no había transitado sus arrabales.

Los avances de la medicina son culpables de la prolongación de la vida. Según Eurostat, la población de más de 65 años, que es una edad que se aproxima a la de esquela, puede pasar de los 75 millones que había el año pasado a más de 135 millones que habrá dentro de cuarenta y tantos años. ¿Qué vamos a hacer con tantas personas que tienen ya hecha su vida? No está bien visto considerarlos material de desecho. A mí, por ejemplo, no me conviene esa teoría, pero la verdad es que empezamos a estorbar. ¿Circulen! ¿Circulen! Ya vamos, pero sin empujar.



 
Vocento

Contactar | Mapa web | Aviso legal | Política de privacidad | Publicidad | Master El Correo