La consejera de Cultura, Miren Azkarate, negó ayer durante una comparecencia en el Parlamento cualquier «injerencia o boicot» del Gobierno vasco en la pasada Bandera de La Concha. De esta forma replicaba a las acusaciones del alcalde donostiarra, Odón Elorza, tras la rocambolesca historia vivida el día de la clasificatoria. Según la portavoz del Ejecutivo, la Dirección de Deportes se limitó a informar sobre la situación de los catorce remeros de Astillero que habían sido sancionados por una infracción muy grave en materia de dopaje. «El club podía competir pero no los deportistas al no haber hecho efectiva la multa impuesta», sentenció.
En su opinión, «no se puede confundir la necesaria colaboración entre federaciones e institución pública con querer imponer la actuación de dichas entidades contra su voluntad». El Tribunal Superior suspendió cautelarmente el 14 de agosto la prohibición de acceso a instalaciones deportivas durante dos años aplicada por Cultura a catorce deportistas y al entrenador astillerense por su negativa a pasar un control antidopaje-interrogatorio.
Sanción económica
Sin embargo, mantuvo la sanción económica de 6.010 euros para cada uno de los bogadores y 15.000 para el técnico, José Manuel Francisco. Azkarate acusó al primer edil donostiarra de «exculpación de sus funciones» por permitir la participación de dichos deportistas en La Concha. «La responsabilidad de lo acontecido el 31 de agosto no puede escapar de la entidad organizadora. A los ayuntamientos les toca cooperar en materia antidopaje, ya que la competencia es del Gobierno vasco», aseguró.
El PP fue el grupo más crítico con el Ejecutivo. Su portavoz, Carmelo Barrio, señaló que el control realizado en septiembre de 2005 en Hondarribia, origen de la cascada de acontecimientos posteriores, estuvo «plagado de irregularidades» y que a los ertzainas, que ejercieron de auxiliares de seguridad se les llevó a que «hicieran el ridículo». Los populares solicitaron la dimisión del director de Deportes, José Ramón Garai, del que indicaron que «igual tendría mejor acomodo en el Departamento de Interior».