El Espanyol está en pie de guerra. Y Ernesto Valverde ha sacado el látigo para erradicar el intento de 'golpe de Estado' efectuado por Luis García. El delantero, una de las estrellas del conjunto periquito, criticó el lunes la preparación física del equipo y a ello achacó el mal arranque del conjunto catalán. «Nos falta frescura y chispa», lanzó el futbolista.
El técnico le respondió el martes en sala de prensa. Y ayer le dejó fuera de la convocatoria para un amistoso en Suiza. Si cree que no hay preparación física, mejor que se quede en casa mejorandola, ha debido pensar el ex técnico del Athletic. Dolido por la actitud de uno de los buques insignias de su proyecto, el de Viandar de la Vera le ha castigado.
Ha sido el, hasta ahora, último episodio de esta historia. El martes le tocó a Valverde. «El equipo está preparado. No tengo ninguna duda», se defendió, para tirar con bala hacia Luis García. «Sus declaraciones se pueden interpretar de tres maneras. Se puede tomar como una apreciación personal de su forma física. En ese caso pondremos todos los medios para solucionarlo -y eso parece haber pasado-. También puede interpretarse como una apreciación personal de su momento de forma; yo también estoy preocupado porque no marca goles (...). Y tercero, habría que preguntarse si Luis García está preparado para jugar jueves y domingo. Yo creo que sí. Se le ha renovado hasta 2012», ironizó Valverde.