La segunda 'tregua fiscal' consecutiva que propone el Gabinete Alonso en Vitoria tendrá que superar esta vez las reticencias de la oposición, que se pregunta cómo afectará la congelación de los impuestos a las arcas municipales y duda, sobre todo, delposible carácter «electoral» de la medida ante la proximidad de los comicios de mayo en los que habrá que renovar ayuntamientos y diputaciones.
El concejal de Hacienda, Javier Maroto, presentó ayer a los corporativos la propuesta del equipo de gobierno. En esencia, como adelantó EL CORREO, consiste en congelar -incremento cero, ni siquiera el IPC- todos los impuestos, tasas y precios públicos a excepción del IBI, la antigua Contribución Urbana. Este tributo crecerá otra vez muy por encima del IPC -un 9%- como consecuencia de la revisión catastral que efectuó la Diputación en 2003. En algunas zonas, como en el Ensanche, el Impuesto de Bienes Inmuebles ha crecido ya un 120% en sólo cuatro años.
Maroto trató de justifica que el Ayuntamiento «recaudará más» a pesar de la congelación por dos factores: la subida del IBI -un incremento paulatino pactado por PP, PSE, EB y EA hasta 2012- y el «crecimiento vegetativo» de la ciudad. «Este año no se ha subido ni un céntimo la tasa de basuras -puso como ejemplo-, pero hemos recaudado más porque hay más viviendas y comercios», indicó.
La oposición no se dio por satisfecha con las explicaciones del concejal del PP y exigió «garantías» de que los servicios que presta el Ayuntamiento «van a mantener su nivel de calidad» pese a la congelación de los tributos con los que se sustentan. «El PNV mantendrá su línea y propondremos la congelación de los impuestos y la subida del IPC en las tasas, lo que vendría a ser un 4%», indicó la portavoz nacionalista en la materia, Arantza Zenarrutzabeitia. «El incremento cero tiene aspecto de disparate con tintes electoralistas», agregó.
El portavoz del PSE, Patxi Lazcoz, se mostró «preocupado» por la posibilidad de que Alonso «utilice la congelación de impuestos como arma electoral». «Si el debate va a conducirse hacia unos términos de 'a ver quién rebaja más' los impuestos, los socialistas no entraremos en esa dinámica», aseguró. EB pidió «garantías» para poder respaldar una congelación, mientras EA lanzó una propuesta para minorar el IBI a las rentas más débiles y hacerlo «más progresivo».
El debate se retomará la próxima semana, cuando el concejal de Hacienda debe presentar a la Corporación diversos estudios económicos claves para que los grupos puedan plantear enmiendas.