Con una milhoja de habitas sobre pisto de verdel, el bar vitoriano Toloño consiguió ayer el primer premio en el campeonato vasco de pinchos que se ha celebrado en la localidad guipuzcoana de Hondarribia.
Con tan sólo cuatro ingredientes (pisto, haba, verdel ahumado y ventresca de verdel), Enrique Fuentes, propietario del establecimiento de la Cuesta de San Francisco, se llevó la mejor puntuación del jurado. «Que un alavés gane a un guipuzcoano en una provincia donde se elaboran algunos de los mejores pinchos es muy importante. Les hemos dado a ellos donde más les duele», aseguró orgulloso Fuentes.
No fue la originalidad ni tampoco la estética. Fue el sabor, la unión de los cuatro componentes en la boca, lo que llevó a un jurado, compuesto por siete personas, a otorgar el galardón a un establecimiento alavés. «Además, en el pincho se unen dos alimentos fundamentales en la gastronomía alavesa y guipuzcoana: el haba y el verdel. Es la unión de dos pueblos en un pincho», explicó el hostelero vitoriano.
3.000 euros, un diploma y una pequeña reconstrucción de la muralla de Hondarribia fueron los premios que recibió Enrique Fuentes, aunque la recompensa es mucho mayor. «Esto no supone un beneficio económico para el local porque todos los fines de semana llenamos el bar, pero es una gran satisfacción recibir esta compensación», apuntó Fuentes.
Según el dueño del Toloño, lograr este galardón supone la culminación de una carrera que empezó hace cuatro años. «Ya sólo nos queda el campeonato nacional que se celebra en Valladolid». Y es que éste no es el único concurso de pinchos que gana el establecimiento vitoriano. «Hemos conseguido cinco premios en los últimos cuatro años», destacó. Cuatro de ellos los ha logrado en el que organiza la Asociación de Hostelería de Álava.
Galardonados
El batzoki de Trapagarán y el bar Aloña Berri de San Sebastián fueron el segundo y el tercer clasificado del campeonato. Sus premios ascendieron a 2.000 y 1.000 euros, respectivamente. Además, un pincho de pulpo a la parrilla con manzana verde, patata violeta y aire gorri elaborado por el bar A Fuego Negro de la capital guipuzcoana fue el vencedor por votación popular.
El Toloño no fue el único bar alavés que participó en el concurso. Hondarribia también accedió a la fase final del torneo gastronómico con una banderilla en la que se mezclaba una crema de carramarros con un cucurucho compuesto de quisquillas y carraquelas -bígaros pequeños-. Con todo, el pincho ganador se podrá degustar durante todo el mes en el bar Toloño de Vitoria.