El Mirandés visita al Universidad de Valladolid a partir de las 17.30 horas de mañana, sábado, en las instalaciones Fuente de la Mora de la capital pucelana. Un equipo que ha iniciado su segunda andadura consecutiva en Tercera lastrado por los resultados, que le han situado en la antepenúltima posición de la tabla cuando se va a afrontar la séptima jornada del campeonato regular.
Dos derrotas contra la Gimnástica Segoviana (1-4) y la Ponferradina B (1-2), y una victoria ante la Hullera (3-2), en su feudo; y otros dos partidos perdidos frente al Salamanca B (2-0) y Benavente (1-0), y una igualada con el Bembibre (2-2) a domicilio, es el bagaje de una escuadra que aspira a mantener la categoría.
«Es la tónica de todos los años, aunque éste estamos todavía con margen para superar el arranque del pasado. Es lo que ocurre con equipos con mucha gente joven y sin experiencia», declaró ayer Carlos Saso a EL CORREO. «Pero lo que hace falta es terminar bien. Cada uno, empezamos como podemos y nosotros, de una manera muy sacrificada. Encima, no nos acompañan mucho los resultados. Es nuestro sino», asumió el técnico del Universidad de Valladolid.
Destino que le ha deparado un calendario sumamente complicado. Tras recibir al Mirandés, los pucelanos deberán afrontar dos salidas consecutivas a los campos de la Arandina y el Norma. «Tengo confianza en sacar algo positivo en tierras sorianas; pero es lógico pensar que ante los dos primeros no vamos a sacar los mejores resultados de la Liga. Lo bueno es que la competición es muy larga y que solemos dar el 'do de pecho' en las segundas vueltas, cuando habrá que rascar todo lo que se pueda», manifestó.
Informes
Saso, que confesó no haber visto a su rival de mañana durante esta campaña, está preparado para lo que se le viene encima. «Todos los informes que tengo indican que el Mirandés va a ser uno de los equipos que más nos harán sufrir en todo el campeonato. Si no fuese así, no tendría lógica», estimó.
Conocedor de que Miguel Sola ha apostado por un fútbol combinativo, el técnico del Universidad centra sus esperanzas en que los mirandesistas evolucionen con lentitud. «Si encima mueven la pelota con velocidad, sufriremos todavía más porque pienso que el Mirandés está capacitado para jugar así. Como decía el otro, si comienza a llover, me pongo el impermeable; y cuando escampe, me lo quito», ironizó.
Tras inicidir tanto en el bloque como en la calidad individual de los rojillos, Saso está convencido de que el adversario marcará la pauta del juego. «Tendremos que adecuarnos. Deberemos contar con la suficiente frescura y capacidad para mover nuestras fichas con el fin de minimizar sus ventajas y aumentar las nuestras», recalcó.
En cualquier caso, el preparador pucelano descartó que apueste por un entramado defensivo para frenar al rival. «Intentamos jugar siempre a hacer goles porque defender no es nuestro fuerte. Tomaremos alguna precaución, pero sobre todo mental. Si en otros partidos estamos al 70%, deberemos estar al 110% para tener alguna opción», subrayó.