 EL EQUIPO ha notado la falta de preparación de Alvarado y sus compañeros le 'exigen' al máximo en los entrenamientos. / SERGIO ESPINOSA |
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CAJA RIOJA
CLUB OURENSE
EL PARTIDO |
Nombre Altura Puesto
4. S Alvarado 1,98 ala pívot
5. Mario Díez 1,88 base
6. Charles Smith 1,98 alero
7. R. Molina 1,87 base
8. David Suka 1,94 escolta
9. Alberto Antón 2,06 pívot
10. Albano Mtez. 1,91 escolta
11. Eloy Almazán 1,98 alero
12. Nick Moore 1,86 base
13. Juan Herrero 2,07 pívot
14. S. Johnson 1,98 ala pívot
15. L. Boozer 2,06 pivot
Entrenador: Jesús Sala
Nombre Altura Puesto
4. Rafa Rufián 1,83 base
6. Rubén Ibeas 1,95 alero
7. Juanjo López 1,85 escolta
9. Enrique Garrido 1,81 base
10. Sony Vázquez 1,96 alero
11. Fernández Vila 1,98 alero
12. Diego Guaita 2,04 pívot
13. Andreu Matalí 2,04 pívot
14. F. A. Carlotta 2,05 pívot
15. Charles Lemelle 1,94 alero
Entrenador: Daniel Ángel García
Árbitros: Fermín González Díaz y Jairo Fernández Fernández
Lugar: Palacio de los Deportes
Hora: 20.45 |
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El Caja Rioja prometía. Lo hacía con resultados -una pretemporaplena de triunfos- y con buen juego -variedad de recursos ofensivos- e intensidad defensiva. El Caja Rioja ilusionaba. Parecía que esta temporada no tocaba sufrir. Pero llega el primer partido liguero y un conjunto ordenado y aseado, con las ideas claras en ataque, como el Beirasar Rosalía, coloca a los hombres de Sala con los pies en el suelo. El Caja Rioja se topa con la realidad y trata de asimilar la derrota del estreno mientras los infortunios se suceden en la plantilla durante la semana.
En su segunda oportunidad, el bloque riojano vuelve a las andadas y regresa de Mallorca con una nueva derrota ante un debutante. La desconfianza se apodera del aficionado. Las ilusiones se desvanecen mientras Jesús Sala se encuentra en una situación que ya conoce: el equipo, supuestamente basado en su contundencia defensiva, no funciona y comete errores impropios que condenan al grupo a vivir una situación inesperada cuando no ha transcurrido ni un mes de competición.
Es la hora de la verdad y la tercera jornada puede añadir más presión a un conjunto que necesita encontrarse consigo mismo porque el Caja Rioja afronta el choque ante el Club Ourense Baloncesto con la presión y la necesidad de romper su racha deportiva. No sólo eso, hay que empezar a esquivar el cúmulo de circunstancias -lesiones simultáneas de varios jugadores- que impiden al cuerpo técnico trabajar como desearía.
No es momento de buscar excusas, sólo hay que ganar. Las razones son variadas y convincentes. Una victoria puede dar la confianza necesaria para que el equipo respire, gane en autoestima y empiece a carburar como quiere el preparador madrileño, para lo cual hay que cerrar más el rebote debajo de la canasta local y apuntalar la defensa con un plus de agresividad que, por el momento, sólo parece estar en la mente de Sala.
Un triunfo en el Palacio -el Caja Rioja tiene una cuenta pendiente con su afición desde la temporada pasada- volvería a apaciguar los ánimos de una grada que se está acostumbrando, en exceso, a ver a los suyos perder por pequeños grandes y decisivos detalles.
Es cierto que enfrente estará uno de los bloques más compactos de LEB 2, el Club Ourense Baloncesto, pero el rival no es óbice para que el Caja Rioja, por lo menos, muestre argumentos que inviten a una campaña tranquila, sin sobresaltos, de sentarse en la butaca y disfrutar del momento que vive el baloncesto.