Todos los semáforos del centro de Llodio se van a reparar para que vuelvan a incorporar sonidos que indiquen a los peatones cuándo pueden cruzar la calle. La mayoría de ellos ya contaban con este servicio, pero con el paso del tiempo se han deteriorado y no se habían reparado. La medida se va a adoptar en los semáforos con mayor flujo de personas y se completará antes de un mes. La Corporación tiene previsto invertir en estas reparaciones 16.000 euros para cumplir con las recomendaciones del plan de accesibilidad.
La Corporación llodiana también decidió en marzo adoptar medidas preventivas para evitar que los automovilistas se salten los semáforos en rojo en el casco urbano. La medida plantea algunas dificultades, derivadas sobre todo de su elevado coste, unos 60.000 euros. Uno de los semáforos más afectados por este tipo de prácticas es el que se encuentra en la calle Lamuza, muy cerca de la plaza del mismo nombre, de carácter peatonal. La colocación de una cámara permitiría sancionar a los infractores de forma casi inmediata y, además, se complementaría con la adopción de otras medias complementarias, como la colocación de señales luminosas que delimiten la zona peatonal para evitar que los coches la invadan cuando tienen prohibido el paso.
Otra de las mejoras que debe abordar la Corporación en este sentido, es la colocación de nuevos sistemas de regulación del tráfico y la mejora de la coordinación entre los semáforos que ya existen. Es especialmente peligroso el cruce entre la calle Zumalakarregi y la carretera que conduce hacia Ugarte. En este lugar ya se han producido varios atropellos porque los coches y los peatones tienen abierto el paso a la vez. Aunque existe un pequeño semáforo que permanece en ámbar para los coches que llegan desde Ugarte y continúan la marcha en los dos sentidos de Zumalakarregi.
En el barrio de Ugarte se produce una situación parecida en el paso situaciones frente a la iglesia. En este punto, los peatones tienen autorizado el paso al mismo tiempo que los coches que salen de los barrios de Isasi y el Manzanal.
El crucero
Otro de los puntos conflictivos es el crucero. Se trata de una zona de enlace entre la plaza, peatonal, con la calle Nervión, una de las de más tráfico. En este punto confluyen tres pasos de cebra, uno de ellos elevado para reducir la velocidad de los coches, pero, a pesar de todo, la intensidad del tráfico y del tránsito peatonal harían recomendable un semáforo en este punto.
Los vecinos de Landaluze, por su parte, también han reclamado medidas como la colocación de una barandilla para evitar el paso de cebra por el cruce de Zumalakarregi con la calle Landaluze, porque los peatones esquivan la zona señalizada y eso ha provocado situaciones peligro.