El Tribunal Superior del País Vasco ha suspendido de forma cautelar las restricciones a los camiones pesados que el Gobierno vasco había establecido para los domingos y festivos en la ruta hacia Francia por Euskadi. Los magistrados no han accedido, sin embargo, a suspender el resto de la norma, como reclamaba el Gobierno de Cantabria en un recurso.
El Departamento vasco de Interior está estudiando si apela la resolución judicial, pero, entre tanto, ha ordenado a las patrullas de la Ertzaintza que intensifiquen los controles para que los camiones no aparquen indebidamente en las carreteras y las horas con más tránsito de automovilistas.
Las restricciones a los vehículos pesados estaban dirigidas, precisamente, a prevenir el «estacionamiento indiscriminado» de camiones en los arcenes. Para ello, la Dirección de Tráfico del Gobierno vasco había cerrado a esos vehículos, en sentido Francia, la autopista A-8 desde Erletxe, la A-15, la carretera N-1 y la N-1A. La prohibición regía desde las 22.00 horas de los sábados y vísperas de festivo hasta las 22.00 horas del día siguiente.
No es la primera vez que se suspende una medida adoptada por la Dirección de Tráfico de Interior. Las limitaciones a la circulación de camiones por Euskadi durante los días festivos han sido sistemáticamente recurridas por Cantabria en la Administración de Justicia. El principal argumento que esgrime la comunidad vecina es que interrumpen el trayecto de los vehículos de mercancías que se dirigen a Francia desde esa autonomía o que efectúan el camino de vuelta.
Los corredores
En enero de 2005, el Tribunal Supremo anuló una restricción del Ejecutivo vasco dictada en 1997, advirtiéndole de que «la legislación vigente no permite una prohibición general, por todas las carreteras de la comunidad autónoma de una clase de vehículos».
A pesar de ello, el Departamento de Interior mantuvo las limitaciones a los camiones en febrero de 2005 y marzo de este año, pero el Tribunal Superior del País Vasco dio la razón a Cantabria y las suspendió. La reacción del Departamento de Interior fue dictar en mayo pasado una nueva orden restrictiva, aunque abriendo unos 'corredores' para que los vehículos pesados pudieran circular.
Esa es la resolución que ahora ha suspendido el Tribunal Superior, a instancias de la Administración cántabra, que entendía que los corredores eran in- suficientes. La Ertzaintza explicó ayer que habían sido diseñados de acuerdo con las diputaciones, en la creencia de que se adaptaba «a la doctrina judicial en esta materia, salvando al mismo tiempo el objetivo de garantizar la seguridad vial».
«El criterio determinante fue afectar lo menos posible a la fluidez del tráfico partiendo de los datos de aforo e incidencias registradas, y de la experiencia adquirida en las labores de vigilancia, control y regulación de tráfico», explicaron en Interior.