La escalada de los tipos de interés bancario -y del euríbor en particular- castiga los bolsillos de muchos alaveses. En concreto, de los 60.000 que, según los últimos datos, tienen comprometido un crédito hipotecario para financiar la compra de sus viviendas. Hasta 104 euros más se ha encarecido de media en el último año la cuota mensual que deben abonar a las cajas y los bancos para amortizar sus compromisos.
El dinero barato de estos últimos años y el empuje inmobiliario de Vitoria, centrado en Lakua, Salburua y Zabalgana, ha disparado el número de préstamos con hipoteca. Así, Álava ha acumulado otros 15.000 nuevos a los 45.000 que se contabilizaban en el primer trimestre de 2004. Esto es, hace casi tres años.
Durante 2003 se concedieron 3.500 créditos, un año después fueron ya 5.300 y el pasado ejercicio se alcanzó la cifra de 6.000, según las estadísticas del Instituto Nacional de Estadística. Por contra, han terminado de pagarse entre 3.000 y 4.000 concertados hace quince, veinte ó veinticinco años.
«En este año llegamos al verano con 4.300 nuevos préstamos de este tipo y es fácil suponer que acabaremos el año rondando los 7.000», explica el director de banca para particulares de la Caja Vital, José Manuel Fuentes. La primera entidad financiera de la provincia copa el 50% del mercado hipotecario en Álava, por delante de la Caja Laboral, que representa otro 25%. El resto se lo reparten el BBVA, las cajas rurales -que ganan cuota- y otras instituciones económicas.
El número de hipotecas crece este año a un ritmo de entre el 12% y el 15%, pero su importe económico global aumenta más todavía, hasta un 18%, «porque los nuevos préstamos son ya de mayor cuantía», matiza Fuentes. Josu Arraiza, director en Álava de Caja Laboral, eleva el porcentaje hasta el 20%.
El importe medio de los compromisos en vigor se sitúa entre 135.000 y los 145.000 euros. «Estos números no se han disparado demasiado en el último año, porque también el precio de la vivienda tiende a estabilizarse algo o, por lo menos, a subir con más moderación», señala el portavoz de la Caja Vital.
3.600 millones en juego
Con todas estas cifras en la mano, los especialistas se arriesgan a situar en torno a los 3.500 ó 3.600 millones de euros el saldo 'vivo' de todas las hipotecas vigentes en la provincia. Incluidas las más recientes y las que están a punto de extinguirse.
La cuota media -para un crédito, por ejemplo, de 150.000 euros, concertado a 35 años- se traduce ahora en 691 euros al mes, cuando hace un año eran 585. La diferencia es, pues, 104 euros que, multiplicados por doce (meses), arrojan un incremento anual de casi 1.300 euros. Suponen una subida del 17% en sólo dos semestres. «Las revisiones que realizamos cada seis meses hacen que las subidas sean más livianas para los clientes», matiza Arraiza.
La Asociación Hipotecaria Española cree que la escalada de interés amortiguará la avalancha de nuevos créditos. «El esfuerzo para acceder a una vivienda empeora y el endurecimiento de las condiciones podría afectar de manera negativa a la demanda, sobre todo entre los jóvenes», afirma en su último informe. Agrega, eso sí, que pueden verse «expulsados del mercado grupos sociales y económicos que en los últimos meses han constituido uno de los segmentos más dinámicos».
La misma entidad recuerda que, pese al actual repunte al alza de los tipos, la situación es mejor que hace quince años. En 1990, por ejemplo, amortizar un préstamo de 120.000 euros costaba 1.936 euros al mes.
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