Avión de entre 16 y 18 plazas, propulsado por hélices y bautizado como 'el mosquito', por razones obvias. Cada vez son más los equipos que acceden a este tipo de aeronave para sus desplazamientos al brindarles una autonomía ajena a las compañías aéreas comerciales. Claro que el que presente alguna fobia a emular a los pájaros mira de reojo cada remache del aparato según se acomoda en él.
El que traía ayer a la expedición del Etosa Alicante no pudo aterrizar en Loiu, como tenía previsto. El mal tiempo reinante, en concreto la niebla y el viento, afectan sobremanera a estos mini-aviones, cuyo umbral de seguridad se multiplica al disponer de una maniobrabilidad inferior en circunstancias no favorables. El vuelo fue desviado sin problema alguno a Foronda y el equipo llegó ligeramente tarde a su hora de entrenamiento en La Casilla, que pudo completar en su totalidad sin mayores adversidades.