Seis jornadas, seis expulsiones; todo un récord. Ésta es la curiosa tarjeta de presentación, nunca mejor empleado lo de la tarjeta, con la que el Almería se planta esta tarde en Mendizorroza. El equipo de Unai Emery es, por descontado, el conjunto con más cartulinas rojas a sus espaldas en Segunda División.
Entre tanto surtido, las hay para todos los gustos, si bien cinco de ellas tienen el denominador común de llegar a la roja por vía directa, en dos lances de juego que se han repetido en los partidos de los andaluces. La palma se la lleva esa jugada en la que el futbolista pierde los nervios y agrede a un rival. Así la vieron Acasiete y Ortiz en el Murcia-Almería de la segunda jornada, por codazo en la cara y patada al rival, respectivamente, ambos sin el balón en juego.
Algo parecido hizo Mané en la jornada cuarta, ante el Cádiz, en la que golpeó la cara de un rival. En ese partido enfiló el túnel de vestuarios antes de tiempo Bruno por doble amarilla, en ambas ocasiones por cortar el ataque de un adversario. Así llegaron también las otras dos expulsiones, dos rojas directas porque en ese caso abortaban una ocasión manifiesta de gol: para De Palmas ante el Murcia, cuando el Almería acabó con ocho y perdió 3-2; y para Mairata ante el Castellón, jornada 5.
Curiosamente, entre tal repertorio, ninguna por hablar, ni tras aquel famoso penalti a favor del Cádiz, dos metros fuera del área. Esta faceta, la de protestar, la dejan los jugadores para el entrenador, Unai Emery, que tampoco se libra de la quema. Suya es la séptima expulsión.
Fue en la tercera jornada, en el partido ante el Salamanca en El Helmántico. El motivo, según el acta, por salir del área técnica para discutir a gritos con el delegado del conjunto charro.
Cuarto en tarjetas
Pero, a pesar de todas estas expulsiones, el Almería no es el equipo que más tarjetas acumula en toda la categoría. Con 19 amarillas y 5 rojas directas, el conjunto albirrojo suma 24, las mismas que el Castellón (23 amarillas y 1 roja), pero por debajo de los guarismos que arrojan Elche (23 amarillas y 3 rojas), Málaga (25 amarillas y 1 roja) y Sporting (25 amarillas).
En esta particular clasificación, el Deportivo Alavés se sitúa en la zona media-baja. Los de Chuchi Cos sólo han visto 17 cartulinas amarillas -Astudillo es el líder con tres- y la única expulsión, la de Edu Alonso en campo del Vecindario, llegó por doble amonestación, no por roja directa.
En la posición antagónica a las numerosas expulsiones del Almería se encuentra el curioso caso de la Ponderradina. El conjunto leonés sólo ha recibido 9 amarillas en seis jornadas de Liga, repartidas entre cinco jugadores amonestados.