El Arrate aspira a dar continuidad este mediodía en Granollers (Palau d'Esports, 12.30 horas) a la reacción de la quinta jornada -en la que logró su primera victoria de la temporada-, para así reafirmarse en la mejoría experimentada y poner tierra de por medio con respecto a las posiciones de cola. El 28-21 sobre el Torrevieja devolvió la confianza al conjunto de Viktor Debre, que aglutina un potencial fuera de toda duda, pero aún acusa los duros avatares de un inicio de campaña adverso por las lesiones y bajas formas derivadas de ello.
Logrado el primer triunfo, ahora el objetivo es hacer lo propio también a domicilio, después de haber regresado de vacío de las difíciles canchas de Valladolid y Algeciras. La del Fraikin Granollers no es de las más asequibles, ni mucho menos, pero también es verdad que a los albiazules no se les da mal de un tiempo a esta parte, porque si hace tres años perdieron con polémica en el último instante (26-25), hace dos lograron empatar (32-32) y en su última visita vencieron 24-25.
«Ahora el equipo se siente más seguro y eso es importante», se complace el técnico arrateano, que apela a la «disciplina» y al «orden» para superar al cuadro de Manolo Montoya, ya con seis puntos después de ganar tres partidos.
En su opinión, para derrotar a un Granollers que mantiene el mismo bloque de los últimos años, lo que le sirve para jugar casi de memoria, el Arrate no deberá cambiar la filosofía de juego, sino «ser nosotros mismos», en referencia al espíritu batallador pretendido, con muchas ayudas en defensa y un ataque que desea ser cada vez más fluido.
Ambos equipos tienen su mayor potencial en la portería, porque el meta local Álamo figura en el segundo lugar del ránking de paradas, mientras que el albiazul Malumbres ocupa la tercera plaza. En ataque, el Granollers opondrá el lanzamiento de los laterales Campos, Malmagro y Krivokapic al del albiazul Davor Cutura.