PP y PSE analizan desde hace varias semanas las posibilidades de ampliación del párking de Santa Bárbara, un estacionamiento municipal gestionado por El Corte Inglés y cuyo periodo de concesión se ha extinguido este año, por lo que se encuentra en fase de prórroga. Las formaciones, que mantienen en la actualidad una tirante relación en el Ayuntamiento vitoriano, tratan de hallar una fórmula viable para excavar más plantas en el estacionamiento, mejorar los accesos y reformar la plaza pública de la superficie aprovechando que se debe convocar de nuevo un concurso para la explotación de la infraestructura.
El presupuesto municipal pactado por ambos grupos la pasada primavera contempla por iniciativa de los socialistas esta compleja operación. La idea radicaba en conseguir que una empresa privada -el propio Corte Inglés u otro operador especializado- afronte una profunda remodelación del párking y su entorno a cambio de gestionarlo durante toda una generación, entre 30 y 40 años. También debía entregar al Consistorio una cantidad cifrada entonces en 30 millones de euros, en concepto de canon de explotación, que debía hacerse efectiva de una sola vez y este mismo año.
Dudas e informes
La demora del PP en aplicar el plan y sus dudas respecto a la viabilidad de la operación han intensificado en las últimas semanas las reuniones entre los partidos, que se han producido en el seno de la llamada comisión de seguimiento del pacto presupuestario.
De momento no hay acuerdo, según las fuentes consultadas ayer. El PP esgrime un informe técnico -encargado a la ingeniería Idom- que juzga «inviable» la pretensión de cargar a las arcas privadas la excavación de dos plantas más de párking -lo que conllevaría a su cierre por un espacio de dos años-, la reforma de la plaza superior y un canon de esa cuantía. Los socialistas, por su parte, quieren exprimir todas las posibilidades para actuar «de forma estratégica» en la zona y evitar que la operación se quede en un «arreglo de chapa y pintura». Los borradores de concurso público redactados hasta ahora por el Gabinete Alonso no han satisfecho las pretensiones socialistas, que ven en la ampliación del estacionamiento -ahora tiene 660 plazas- la clave para futuras peatonalizaciones. El alcalde, Alfonso Alonso, dejó ayer abiertas todas las opciones. «Estamos tratando de cumplir lo acordado en el presupuesto», señaló.
El PNV lanzó, por su parte, una propuesta «de mediación». El concejal nacionalista Unai Grajales propuso asumir desde el Ayuntamiento la gestión del párking «hasta que se alcance un consenso» respecto a su futuro y apostó por mejorar los accesos y reformar la plaza desde las arcas públicas.
«Hay que dar una salida a este tema y las dos posturas que conocemos presentan muchos puntos débiles», dijo Grajales. «La que defiende el PSE pone en cuestión la viabilidad de la operación y es probable que no encuentre empresas interesadas. La del PP -prosiguió- hipoteca el futuro del entorno para los próximos 40 años al no dar pie a cambios de relevancia». «No se deben tomar decisiones -apuntó Grajales- de las que luego podamos arrepentirnos».