Vitoria se ha convertido en la ciudad de España con la red más amplia de recogida neumática de residuos. A ello ha contribuido la puesta en marcha de una nueva planta, en el barrio vitoriano de Zabalgana, que dará servicio en un futuro no muy lejano a 20.000 vecinos y 9.300 viviendas.
El complejo, inaugurado ayer por el alcalde, Alfonso Alonso, y la concejala de Medio Ambiente, Idoia Garmendia, tiene una longitud de algo más de 10 kilómetros y cuenta con 515 puntos de vertido que recogerán basura 'en bruto'. Más adelante, cuando se ponga en marcha la planta de compostaje y biometanización de Júndiz, se incluirán buzones que podrán transportar desechos orgánicos.
A lo largo de estos primeros días se abrirán un total de 160 puntos de recogida que darán servicio a los primeros habitantes del barrio. Se calcula que son ya 1.000 las personas que podrán utilizar este sistema. El Consistorio ha instalado también en Zabalgana quince islas con contenedores, destinados al reciclaje de papel, envases y vidrio.
En paralelo a la apertura de la planta, el Departamento municipal de Medio Ambiente realizará una campaña informativa, con la que se explicará el funcionamiento de la infraestructura y la gestión de los residuos domiciliarios.
Objetivos
La nueva instalación es la cuarta de que dispone Vitoria, tras las de Salburua, Ibaiondo y la que da servicio al Casco Viejo. Además, el Ayuntamiento tiene previsto poner en funcionamiento cuatro nuevas centrales en las ampliaciones de Salburua, de Zabalgana, en la expansión de Aretxabaleta y en el futuro barrio que se construirá donde estaba la antigua fábrica de Esmaltaciones, ya demolida. «Al final del proceso, estimamos que una tercera parte de los vitorianos tendrá acceso a este servicio de recogida neumática», explicó el alcalde.
Alonso no descartó que «en un futuro» se elabore un nuevo plan de expansión que alcance a otros barrios. «Hay lugares como Lakua o San Martín donde se puede hacer una adecuada instalación. Además, tenemos la planta que atiende al Casco Viejo, que no está a pleno rendimiento y se puede ampliar el servicio», añadió.
La central de Zabalgana, situada junto a las vías del tren, ha sido diseñada por el arquitecto vitoriano José Antonio Barroso. Tres volúmenes componen la estructura. El primero está realizado íntegramente en madera; el segundo es de cobre; y hay un tercero que cuenta con una cubierta vegetal, en la que se recoge agua de lluvia para utilizarla posteriormente para el riego de plantas. «La tecnología aplicada es sueca. Es una central moderna que dispone de los últimos avances tecnológicos», concluyó el alcalde.