El presidente del PNV, Josu Jon Imaz: "Es una decisión política adoptada por una mayoría de jueces de sala designados a propuesta del Partido Popular con una extracción política conservadora. () Yo mismo me he reunido más de veinticinco veces en el último año con Batasuna, al igual que otras muchas personas, sin que se haya actuado judicialmente. ¿Por qué no se actúa en estos casos y sí se hace contra el lehendakari? Porque es una decisión política".
El secretario general del PP vasco, Carmelo Barrio: "El procedimiento sigue adelante y se valora por sí mismo. () Como siempre, respetamos y asumimos las decisiones de los tribunales. Los tribunales pueden abrir una fase de instrucción y ahí tienen un trabajo que realizar".
La presidenta de Eusko Alkartasuna (EA), Begoña Errazti: "Entorpecer la paz y la normalización política es ponerse al servicio de intereses muy concretos que nada tiene que ver con la paz. La decisión es una falta de respeto total al lehendakari. (). Supone que ciertos sectores del Poder Judicial quieren hacer política sin haber sido elegidos para ello y están intentando"boicotear el proceso de paz.
El portavoz de Ezker Batua, Mikel Arana: Es una aberración jurídica y un esperpento político. () El TSJPV sigue con un paripé político-mediático impulsado por la ultraderecha más rancia y apoyado por los sectores judiciales mas reaccionarios para deslegitimar al lehendakari y su gobierno por su apoyo al proceso de pacificación y normalización política. () La derecha no se ha podido sustraer a su deseo ferviente de ver sentado en el banquillo de los acusados a Ibarretxe ".
El coordinador general de Aralar, Patxi Zabaleta: "Es un factor negativo para avanzar hacia la normalidad. La resolución debe ser revocada por el Tribunal Supremo. (). Sólo puede alegrar a los que están en contra de la paz. () La actividad política basada en el diálogo no puede ser alterada por unas decisiones del poder judicial. Por su contenido y por su trascendencia, esa resolución se adentra en el mundo de la política".