Las tres bodegas y los 38 productores agrupados en la Denominación de Origen Txakoli de Álava van a intensificar sus labores de control, vigilancia e inspección para «evitar el fraude y la competencia desleal». Quieren luchar, en colaboración con el Gobierno vasco, contra la venta en algunos bares y restaurantes de vino blanco peleón «disfrazado» como txakoli.
«Vamos también a dedicar un esfuerzo especial para informar al sector hostelero, para pedirle que se fije si las botellas llevan los distintivos que garantizan el txakoli auténtico», explica desde el valle de Ayala el gerente de la Denominación, José Antonio Merino.
«Nosotros venimos detectando el fraude prácticamente desde que nos constituimos, hace tres años, aunque parece tener más fuerza en Guipúzcoa que en Álava», afirma Merino. «Es una estafa a los consumidores, que pagan más pensando que beben txakoli, y una competencia desleal para nosotros», resalta.
El portavoz de los txakolineros alaveses cuenta que la reacción de los hosteleros es buena en cuanto les informamos del problema, aunque hay «algunos que puedan estar a gusto sacando más dinero, porque esas botellas cuestan la mitad que las de txakoli», detalla.
Los 38 productores alaveses s de uva se concentran en el valle de Ayala -el 80% en Amurrio- y cultivan 45 hectáreas. Tres bodegas -dos en Amurrio y una en Llodio- elaboran en torno a 300.000 botellas anuales, pero el próximo año empezarán a funcionar otras dos.