Aparcar en el extrarradio y usar el tranvía para trasladarse al centro. Éste es el guión que al Ayuntamiento le gustaría que siguieran a partir de las navidades de 2008 los forasteros que acuden cada día a Vitoria a trabajar, hacer sus compras o pasar una tarde de ocio. Así lo esbozó ayer el alcalde, quien planteó una primera propuesta para conseguirlo. Ejecutar un gran estacionamiento en Ibaiondo -cerca de las primeras paradas del tranvía- para que quienes llegan desde la autovía de Bilbao puedan dejar el vehículo y montarse inmediatamente en el metro ligero para llegar hasta su destino en el centro de la ciudad o la zona de la Avenida de Gasteiz.
El equipo de gobierno no tiene de momento más definida la idea. «Estamos buscando parcelas adecuadas para este fin», confesó el alcalde, Alfonso Alonso. El regidor se mostró partidario de establecer este tipo de «aparcamientos en la cabecera de la línea» para evitar el llamado tráfico parásito, los coches que circulan por la ciudad en busca de párking sin destino concreto, lo que satura las vías del centro. «En el caso de la gente de otras localidades, lo mejor sería aparcar en Lakua y desplazarse en tranvía, sobre todo si no conocen bien la ciudad. Es algo que ya se está haciendo en otros lugares de Europa», dijo.
Menos plazas
El metro de Bilbao ya ha tenido en cuenta este tipo de planteamientos. El primer estacionamiento 'disuasorio' se abrió la localidad de Leioa en 2003. Está situado junto a la parada del suburbano y su singularidad es que la hora de aparcamiento es mucho más barata -casi simbólica- para quienes han utilizado el transporte público. Y mucho más cara que un párking tradicional para quienes no lo han hecho.
El debate sobre la escasez de huecos donde dejar el coche está centrando estas semanas las primeras obras del tranvía vitoriano. Desde que los trabajos arrancaron en septiembre, la Avenida de Gasteiz ha perdido 150 estacionamientos gratuitos, que no han sido repuestos en ningún lugar de la zona. A partir de hoy, la eliminación de plazas alcanza la calle Sancho el Sabio, donde en conjunto se suprimirá un número similar.
Ayer, los operarios de las empresas que ejecutan las obras señalizaron parte de la calle con carteles de prohibido aparcar, por lo que esperan poder abrir paso a las excavadoras a partir de los próximos días. Las tareas se prolongarán por espacio de varios meses, ya que se debe acometer una importante reestructuración del tráfico.