El diputado general de Álava, Ramón Rabanera, advirtió ayer a los vecinos de Atauri de que las carreteras «no se pueden hacer a la carta de lo que digan las juntas administrativas». El jefe del Ejecutivo foral se refirió de esta manera al conflicto que mantienen los 32 residentes de la localidad y el Departamento foral de Obras Públicas por el proyecto de ensanchar la carretera A-132 que enlaza Maeztu con Antoñana a su paso por la localidad. Atauri rechaza la mejora, que supondrá el derribo de cuatro casas, por estimar que afectará al río y que dará lugar a un vial más peligroso que el actual.
Rabanera se mostró confiado en hallar una «solución pacífica» que contente tanto a los habitantes de Atauri como a los de Antoñana y Maeztu. «Yo no quiero hacer de esto una guerra, ni un conflicto gordo», dijo. Acto seguido, avisó a la junta administrativa de que el diseño de las carreteras «y de las 'y' ferroviarias vascas' compete a las instituciones. De esta manera, aludía a los partidos que sustentan los gobiernos vasco y central -PNV, PSE, EA y EB- y que el pasado lunes secundaron una moción en la que piden que se paralice la obra de la A-132 a su paso por Atauri hasta que se encuentren soluciones.
Asimismo, el diputado general anunció que la obra de mejora de esta carretera comarcal empezará tanto por Maeztu como por Antoñana. «No quiero que haya retrasos en la obra de una vía de transporte muy importante en la provincia y con la que la mayoría de los vecinos están a favor».
En este sentido, aseguró haber mantenido esa misma mañana un encuentro con el presidente de la junta administrativa de Antoñana, quien, según Rabanera, le transmitió su apoyo al proyecto inicial de reforma de este vial por el que pasan unos 3.000 vehículos al día.