La reapertura al tráfico de la calle en General Álava para aligerar las retenciones de Florida y Ortiz de Zárate -ambas en obras- obtuvo ayer el aplauso unánime de los conductores, que ganaron espacio para sus máquinas en detrimento del reservado para peatones y ciclistas. También algunos comerciantes aprobaron la medida, exigida por los socialistas al Gabinete Alonso, aunque otros matizaron que la admiten únicamente por su carácter temporal, ya que «quita glamour» a la calle más importante de la moda vitoriana, junto a Dato y San Prudencio. Los peatones, por su parte, optaron por la resignación y comprendieron que, ante los atascos de grandes dimensiones, se hacen necesarias actuaciones excepcionales.
«Para mí es perfecto, no tengo que estar siempre pendiente del reloj ni buscando calles alternativas para aparcar», resumía encantado José Albaina, repartidor de la tienda de flores Díaz de Argote, poco antes de partir hacia una nueva entrega.
La medida, que echa por tierra al menos hasta febrero la semipeatonalización de la calle decretada en 2003 -tras dos años de dudas y cortes intermitentes-, agradó también a Jorge Muzás, quien optó por conducir su coche por esta vía alternativa en lugar de probar suerte en las retenciones de Ortiz de Zárate. «Hacía mucha falta para descongestionar el tráfico. Yo vivo en la calle Florida, imagínese el caos en hora punta. Así que hasta que se solucione aquel problema, ésta es la mejor solución», valoró a los mandos del vehículo.
La reapertura -que se aplica de 7.00 a 20.30 horas- apenas había sido publicitada y muchos conductores desconocían que General Álava podía ser su tabla de salvación frente a los atascos en el eje Ortiz de Zárate-Florida. Ello facilitó que el primer día de tráfico normal hubiera circulación fluida, lo que se tradujo en una ligera mejoría de las retenciones en la zona en obras. «Hoy está algo mejor, pero se debe a que no llueve y no se crean tantos atascos. En pocos días, cuando la gente sepa que se puede pasar por General Álava, se notarán muchos más coches allí», vaticinó un agente de la Policía Local, encargado de regular el tráfico en el cruce de Florida y Dato.
«Si es provisional...»
La apreciación tuvo idéntico eco en Begoña y Estíbaliz, dependientas de una zapatería en General Álava. «La reapertura tampoco se notará tanto. A diario pasan por aquí muchos autobuses, taxis y vecinos que van a sus garajes. Y si además se descongestiona Florida, no es mala idea», apuntaron.
Tampoco la falta de espacio para los peatones pareció afectar mucho a Rosa Reyes. «Casi nadie camina nunca fuera de las aceras. Y como sólo es temporal, no creo que sea ningún problema», concluyó.
Menos entusiasta se mostró Beatriz Franco, de la tienda Desigual. «No tenía ni idea, pero se podía haber buscado otra solución. Creo que le quita 'glamour' al centro, porque una zona peatonal para ir de compras viene muy bien. Y dudo que la gente venga en coche hasta la puerta, porque no hay dónde dejarlo, salvo en doble fila», explicó.