«Prepotencia es igual a imposición». Este es el encabezamiento del duro escrito que dirigió ayer la Junta Administrativa de Saratxo al diputado foral de Obras Públicas, Javier de Andrés, como respuesta al envío de cartas a los propietarios afectados por la futura variante del pueblo. En ellas se comunica el inicio de los trámites para la expropiación de sus bienes.
Los vecinos de Saratxo, que han presentado una batería de alegaciones y más de setecientas firmas contra contra el proyecto, acusan a la Diputación de diseñar el trazado de la carretera «al margen de las personas que residen en el pueblo» y reclaman el derecho a «decidir» su futuro.
El escrito asegura, asimismo, que «Saratxo siempre se ha encontrado con planes abocados a su destrucción, como la expropiación de los terrenos más fértiles para ubicar instalaciones industriales en los años 70, el intento de ubicar una planta de residuos tóxicos, y ahora una carretera con unos enlaces desproporcionados». En su opinión, provocará que «los vecinos desaparezcan bajo el hormigón y los ruidos».
La junta también llama «a políticos y técnicos a reflexionar cinco minutos» sobre la herencia que se quiere dejar a las futuras generaciones. Y les acusa de «llenarse la boca» con palabras como participación ciudadana, desarrollo sostenible y accesibilidad. Por último, califica el proyecto como «insostenible» y pide a la administración que deje de lado su «prepotencia».