El Ayuntamiento de Llodio adjudicará este mes las obras para instalar un sistema de recogida neumática de basuras entre las rotondas de Eroski y Villosa, que tratará 30 toneladas diarias. El sistema se incorporará al barrio de Larraño, donde se han colocado las tuberías, y en el futuro se extenderá a Ugarte, Larrazabal, Lateorro, Areta y Gardea, hasta Arza.
Las obras podrían comenzar el próximo año, dado que la adjudicataria tendrá dos meses para redactar el proyecto y un año para realizar las obras, que introducirán las tuberías a unos dos metros de profundidad. Un sistema neumático absorberá la basura hasta la central de recogida, en la rotonda de Villosa. Estará soterrada y tendrá una profundidad de diez metros para acoger la maquinara de aspiración y los contenedores de almacenaje y compactación, con capacidad para 25 metros cúbicos. Las previsiones son que haya dos contenedores para la basura orgánica y los envases y uno para el papel.
La empresa que ejecute las obras deberá mantener el servicio durante dos años, aunque el contrato podría alargarse otros dos ejercicios más. También deberá reparar las averías en el tiempo más breve posible y recoger la basura depositada junto a los contenedores en el caso de que el sistema deje de funcionar.
Puntos de vertido
En cada punto de vertido habrá tres buzones. Uno para depositar la basura orgánica, otro para los envases y el tercero para el papel. Los vecinos no deberán recorrer más de cincuenta metros desde sus casas a los puntos de depósito. Para los usuarios, la ventaja de este sistema consistirá en poder depositar la basura a cualquier hora sin que genere malos olores, además de que se retiran los camiones de recogida de las calles céntricas de la localidad.
A cambio, el Ayuntamiento deberá abonar los 6,1 millones de euros que costará la realización de los trabajos y el mantenimiento de la red de recogida neumática durante el primer año.