Sábado, 21 de octubre de 2006
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ÁLAVA
Los accidentes han dejado a medio centenar de alaveses en silla de ruedas en dos años
Los siniestros de tráfico son la principal causa de las lesiones medulares y de las amputaciones
Los accidentes han dejado a medio centenar de alaveses en silla de ruedas en dos años
ACTIVIDAD. Varios afectados realizan ejercicicos físicos en el local de Zuzenak. / EDUARDO ARGOTE
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RECURSOS SOCIALES

Instituto Foral de Bienestar Social: Dispone de dos centros de día en Vitoria: el de autonomía personal, con 20 plazas, en la calle Pedro Asúa, que también ofrece un servicio de asesoría e información y Ehari, con 25, en Lakua. Teléfonos: 945 220 252 y 945 170 016.

Fundación Zuzenak: Ofrece actividades sociales, deportivas y culturales a personas con discapacidades en su sede de la plaza Simón Bolívar 6, en Vitoria. Teléfonos de contacto 945 060 013 y 945 256 451. En Internet, www.zuzenak.com. E-mail: zuzenadigital@zuzenak.com

Atece: La asociación que agrupa a familias y afectados de daño cerebral adquirido ofrece diferentes servicios de rehabilitación y ayuda psicológica, además de actividades de ocio y asesoramiento en sus instalaciones de Pintor Vicente Abreu. A partir del 30 de octubre, en la calle Etxezarra, 2 (bajos de la Cruz Roja), en Vitoria. 945 200 380

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Un solo instante puede cambiar la vida de forma radical. Esto lo saben muy bien las personas que están en sillas de ruedas por culpa de un accidente, y que nunca sospecharon que a ellas les iba a pasar. Los siniestros laborales, pero sobre todo los de tráfico, han lesionado la médula provoncado amputaciones paralizantes a medio centenar de alaveses en los últimos dos años. La cifra no incluye al casi centenar de vecinos de la provincia cuyas facultades cognitivas han quedado seriamente mermadas por un siniestro.

Aunque la estadística, por ser fría, apenas sugiere nada, salvo cierta sorpresa, detrás de cada número hay una historia personal impresionante que, la mayoría de las veces, comenzó en una carretera. Alfredo Goikolea, el más veterano de los tres monitores de la Fundación Zuzenak -dedicada a fomentar la integración y normalización de las personas con discapacidad-, pone cara y nombre a cada uno de los casos que ha tratado en sus doce años de trayectoria.

Así, recuerda a un motorista que «viniendo de Asturias, tuvo un percance, salió despedido y el 'quitamiedos' le amputó el brazo y la pierna izquierdos». O el conductor con la médula lesionada, «porque en el cruce de Argandoña se lo llevó por delante un camionero que se durmió al volante». O el chaval que perdió el control del automóvil «al agacharse a coger el móvil» y sufrió secuelas similares. También tiene en la memoria al chico que salió despedido por el cristal delantero y su cabeza se estrelló contra un bordillo en plena Avenida de Gasteiz. Y se suceden las historias.

La dilatada experiencia de Alfredo con estas personas le hace llegar a una conclusión. «Las lesiones más graves, aunque parezca mentira, se producen en el casco urbano o en los alrededores de Vitoria, muchas veces por no llevar puestos el cinturón o el casco. En autopista, a 120 kilómetros o más, la gente por lo general se mata».

A partir del accidente, llega el momento de enfrentarse al discurrir diario «desde la nueva perspectiva de una paraplejia, tetraplejia o amputación. «Sufre la víctima y sufre su entorno porque todos tienen que amoldarse». Llega la hora de buscar otro tipo de ayuda con el único fin de «normalizar la vida».

Centros de día

En este momento, juegan un papel muy importante los recursos de tipo social, cuyo objetivo es procurar al máximo la autonomía personal y fomentar la integración y socialización de los discapacitados. Para ello, el Instituto Foral de Bienestar Social dispone de dos centros de día con un total de 45 plazas. Uno de ellos, el situado en la calle Pedro Asúa, cumple también la función de informar y asesorar sobre las ayudas existentes para facilitar la nueva vida.

A estos medios públicos se suman los promovidos por entidades privadas sin ánimo de lucro como la Fundación Zuzenak o la asociación Atece, que agrupa a las familias de 177 personas que padecen daño cerebral adquirido.

Una ocupación deportiva adaptada para prevenir un deterioro físico, actividades de ocio y culturales son los tres ejes de Zuzenak. «Claro que hay tragedias humanas, pero también hay lecciones de perseverancia tremendas», resalta Goikolea.

La psicóloga de Atece, Berta Lalaguna, explica que la asociación presta servicios similares, además de asesoría legal y atención psicológica a unas familias «que nos llegan desbordadas».

m.j.carrero@diario-elcorreo.com

 
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