«Por motivos de escasez de personal, la biblioteca estará cerrada el sábado 21 de octubre». Con este cartel se toparon ayer los estudiantes que decidieron acudir por la mañana a la biblioteca de Las Nieves a consultar libros o trabajar con Internet. No es el único fin de semana que ocurre esto. Desde que comenzó el curso, el 25 de septiembre, el edificio no ha abierto sus puertas ningún sábado, según se quejan los universitarios. «Existe una falta de personal que antes se compensaba con los becarios, pero esta figura desapareció hace año y medio», explicó David Romero Campos, estudiante en el campus alavés.
Según el joven, no se trata de una cuestión puntual, ya que en el campus de Leioa también se están reduciendo los horarios. «Esto se veía venir desde hace un año, pero el vicerrectorado está más preocupado con los complementos salariales para los profesores que en sacar plazas. Como siempre, al final, pagan los estudiantes», denunció Romero.
Anna Walczak es una de las alumnas afectadas. Estudia Filología Hispánica en Polonia. Los sábados los dedica a consultar diccionarios y otro tipo de libros. «Estoy muy decepcionada. Sólo puedo acercarme los sábados porque entre semana no tengo tiempo. En Polonia tenía esta misma costumbre», señaló. Resignada se aleja en busca de otra biblioteca donde poder estudiar. «No sé cómo lo haré, porque aún no conozco muy bien la ciudad».
Al mediodía, en la cafetería del edificio de Las Nieves se oían quejas. Sandra Ortega y Andrea Moreno, estudiantes de Farmacia y Comunicación Audiovisual, estaban irritadas. «No sabíamos que la biblioteca estaba cerrada y habíamos venido a hacer trabajos y a utilizar Internet. Ahora, vista la situación, tendremos que aprovechar para hacerlo aquí», señaló Sandra Ortega.