José Mari Bakero calificó de «muy importante» el punto conseguido en el Ono Estadi, ya que el objetivo era «romper la dinámica de las últimas derrotas». «No perder era importante y ha sido ese espíritu es el que nos ha mantenido, a pesar de que llevábamos sólo un punto», dijo Bakero, quien se quejó del arbitraje.
«El arbitraje ha sido decisivo, como la semana pasada. Es la segunda semana que nos quedamos con diez jugadores, a pesar de que ellos nos doblaron en faltas. Los criterios en este partido no han sido iguales, y yo, once contra once, estaba convencido de que íbamos a ganar, sinceramente», apuntó.
«Desde un principio hicimos un partido muy serio ante un equipo que lleva menos goles pero más puntos que nosotros». A pesar de eso, «tres acciones que acabaron en los postes puede inducir a pensar que el Mallorca mereció ganar, pero yo estoy muy contento con mi equipo», precisó el técnico.
Gregorio Manzano, por su parte, consideró una oportunidad perdida de su equipo para situarse en la parte de alta de la tabla de clasificaciones.