Álava reclama al Gobierno vasco que modifique el plan de ordenación del parque natural de Aizkorri-Aratz y retire la posible explotación de una mina subterránea de calcita en ese espacio, en el término de Ilárduya. La exigencia encontró ayer el respaldo de todos los grupos políticos de las Juntas Generales del territorio, salvo el PN, que se abstuvo en la votación. El portavoz jeltzale, Álvaro Iturritxa, fue el único en defender que en el proceso seguido para definir los usos del parque «no ha habido ninguna irregularidad».
El plan de ordenación de recursos naturales del parque de Aizkorri-Aratz, aprobado por el Gobierno vasco, prevé la puesta en marcha de esa mina, como desveló EL CORREO. Desde que se conociera esta posibilidad, numerosos partidos y colectivos han solicitado su retirada.
Las críticas al proyecto llegaron ayer al pleno de las Juntas. «Nos han metido un gol al dejar abierta la posibilidad de que funcione una explotación minera, algo que no estaba previsto en el primer avance», aseguró al presentar la iniciativa Mikel Mintegi, procurador de EA, el mismo partido que gestiona en el Ejecutivo el área de Medio Ambiente. «Nos dieron el cambiazo al reducir, con una simple frase, la prohibición sólo a explotaciones a cielo abierto, dejando así vía libre a que pueda haber una mina subterránea», aseguró.
Distanciamiento
Mintegi achacó lo ocurrido a «la presión del Departamento de Industria del Ejecutivo, el EVE -el Ente Vasco de la Energía- y la empresa privada promotora de la explotación».
En este contexto, el debate de ayer en el pleno de la Cámara alavesa evidenció un creciente distanciamiento entre PNV y EA, desde que esta última formación decidiera concurrir en solitario a las próximas elecciones locales y forales.
Álvaro Iturritxa llegó a reclamar a Mintegi «más responsabilidad» e ironizó, incluso, con las coincidencias entre Eusko Alkartasuna y el PP en cuestiones medioambientales.
Otro punto de fricción entre ambos políticos fue la conveniencia o no de solicitar la comparecencia en las Juntas Generales de la consejera y del viceconsejero de Medio Ambiente quienes, según Mikel Mintegi, comparten su impresión de haber «tenido que encajar un gol». El portavoz jeltzale anunció que, si no lo hacía EA, sería su grupo quien reclamara esa comparecencia para «aclarar las cosas».
Mientras la diputada foral de Urbanismo, Marta Alaña, y la portavoz del PP, Encina Regalado, hablaban de «pucherazo» y «engaño momumental» al referirse al proceso vivido en la declaración de parque natural, el procurador socialista Ricardo Aristizábal apuntaba que quizá tenga más impacto práctico en la zona de Ilárduya el paso de camiones pesados que acarreará la mina, que la propia explotación de calcita.