Llodio atrae a compradores de las localidades cercanas, que buscan productos de alimentación. Aunque las tiendas especializadas mantienen el liderazgo en productos frescos, gran parte de esta demanda se traslada al hipermercado Eroski. En cambio, Llodio podría aumentar su potencial en el sector de ropa, calzado y complementos, debido a que los compradores se desplazan sobre todo a Bilbao para este tipo de compras.
Aunque el 55% de los consumidores eligen Llodio para sus gastos, la mitad del dinero que invierten en ellos se va fuera de la localidad, según los datos del estudio realizado por la Asociación de Industriales de Llodio, Apill.
Una de las conclusiones del estudio es que el flujo comercial local es positivo y capta 7,3 millones de euros al año, sobre todo en alimentación y droguería. Los sectores de hostelería y restauración logran mantener a los vecinos en el municipio, aunque el estudio apunta la necesidad de aumentar la oferta de ocio, especialmente los fines de semana.
En ese sentido, el gerente de Apill, Claudio Pérez, avanzó que los miembros de la asociación estudian la posibilidad de abrir los comercios los sábados por la tarde.
La oferta
El estudio ha contabilizado 378 establecimientos comerciales y de servicios. Los usuarios señalan que los accesos son adecuados, aunque un 80% lamenta la falta de aparcamientos y un 45% critica la alta densidad del tráfico.
Llodio debe competir con la amplísima oferta comercial que tiene Bilbao, la mayor del País Vasco, y en menor medida la de Vitoria, aunque los especialistas consideran que se debe insistir en la captación de los clientes que acuden al supermercado de la localidad para atraerlos hacia el centro. Esa puede ser, dicen, una manera de que conozcan la oferta comercial.