La Diputación de Álava se adhirió ayer en un solemne acto a la Iniciativa de Conectividad Ecológica del gran Corredor de Montaña entre la Cordillera Cantábrica, los Pirineos, el Macizo Central Francés y los Alpes Occidentales. Estos montes forman los mayores ecosistemas naturales del Sudoeste de Europa y son espacios de interés primordial en la conservación de la diversidad biológica en esta área de Europa. Testigo de excepción de este compromiso que va a suponer proteger como una red funcional casi el 60% del territorio fue ayer el biólogo holandés Jan-Willem Sneep, especialista en parques naturales y director del comité de expertos del Consejo de Europa para el desarrollo de la Red Ecológica Paneuropea.
-¿Qué significa para los ciudadanos alaveses este compromiso. Les implica en su vida cotidiana?
-Los alaveses deben estar orgullosos de colaborar con el Consejo de Europa en un plan para evitar que se produzca más pérdida de biodiversidad en el continente. No tiene un efecto directo sobre sus vidas, pero es un estímulo para aumentar la concienciación social sobre la conectividad.
-¿Álava tiene la misma preocupación que otras provincias del entorno acerca de la biodiversidad?
-Estoy gratamente sorprendido de que la conciencia ecológica en Álava es muy grande. Creo que esta sensibilidad está relacionada con la información de los ciudadanos y sobre todo con un alto desarfrollo económico.
-¿Es importante la conectividad?
-Desde el punto de vista científico la red ecológica paneuropea es un concepto muy importante para solucionar los problemas del cambio climático. Por otro lado, la conectividad ecológica, aunque no es tan visible sirve de estímulo político porque hace que muchos países tengan que trabajar conjuntamente y eso crea una cohesión política.
-Existe una polémica entre las centrales eólicas y los espacios protegidos, especialmente los montes. El Gobierno vasco quiere imponer parques en zonas consideradas ZEPA, de la red europea Natura 2000, como la Cruz de Alda. ¿Son compatibles los molinos con las áreas ZEPA ?
-Mi primera impresión es de rechazo. No parece compatible. Pero este tipo de situaciones existen en muchas zonas de Europa. Es un debate muy acalorado. Hay que partir de que existen dos partes interesadas diferentes y buscar un equilibrio. Ni se pueden rechazar completamente los interes económicos de un sector ni los argumentos de los conservadores de la naturaleza. No conozco los antecedentes de este caso y no puedo posicionarme.
«Europa, un ejemplo»
-¿Conoce algún otro caso?
-No, pero sí similares. En Dinamarca hay esa discusión. La energía eólica es una energía alternativa y la necesitamos. Creo que hay que buscar el equilibrio.
-¿Cree que hay que ayudar a los agricultores y pobladores de las zonas de montaña afectadas por los parques naturales por el dinero que dejan de ganar cuando no pueden poner infraestructuras como una red de alta tensión, una fábrica o molinos de viento?
-Es una decisión política. No se trata de gobernar por decreto sino de comunicarse entre las partes para que todos los intereses sean compensados. Hay que ser capaces de llegar a acuerdos para que las las personas se identifiquen.
-¿España hace bien los deberes en medio ambiente?
-Sí. De los 46 países del Consejo de Europa, 25 forman la Unión Europea y son un ejemplo muy importante de cómo hay que actuar para luchar contra el cambio climático y la pérdida de biodiversidad.