-Ha pasado un año. ¿Cómo le ha cambiado la vida a Edurne?
-Pues estoy alucinando con los fans. Me cuesta asimilarlo.
-Usted no tuvo nunca ídolos...
-Nunca he sido tan fanática como para ir al aeropuerto a verlos.
-Y qué le parece quelo hagan.
-No sé ponerme en esa situación. Me pregunto qué sentirán mis seguidores cuando me ven... Si soy muy normal, vamos, de carne y hueso.
-Ha recibido a dos lectores de EL CORREO para que cumplieran su sueño. ¿Ha logrado el suyo?
-Sigo en él, y que dure. Te dicen que sólo el ganador de 'Operación Triunfo' sacará disco. Yo ni siquiera fui finalista y cuando salí me dije 'otra vez a empezar de nuevo'.
-¿No tiene miedo escénico?
-Sí, pero lo voy controlando. Tengo los nervios típicos porque toda la responsabilidad recae sobre mí. Pongo en práctica la burbuja que me creé en la academia: no pensar en que me está viendo tanta gente.