«La sierra de Kolometa no es la ubicación más idónea para un parque eólico». Esta fue la rotunda declaración del diputado de Agricultura, Eusebio Larrazabal, en las Juntas Generales de Vizcaya para responder a una pregunta sobre los últimos planes energéticos del Gobierno vasco que pretenden levantar cinco nuevas plantas que aprovechen la energía limpia del viento.
El recelo de la Diputación vizcaína a este proyecto se une al rechazo frontal de Álava a esta central ubicada en el parque natural del Gorbea, en la línea fronteriza con territorio alavés donde también estaban previstas algunas torres.
Eusebio Larrazabal matizó que de momento el Gobierno vasco sólo ha aprobado la autorización para instalar cinco nuevos parques eólicos en Euskadi, Gazume en Guipúzcoa; Arkamo, Iturrieta y Cruz de Alda en Álava; y Kolometa, entre los dos territorios. Vizcaya no tiene todavía ningún proyecto concreto sobre la futura planta energética en el Gorbea y tendrá que esperar a que se presente para presentar sus alegaciones.
Debate
Este posicionamiento se produce cuando en Álava hay un encendido debate sobre el posible parque eólico en la Cruz de Alda. Algunos partidos lo defienden y muchos vecinos de la comarca también. Pero la Diputación alavesa y los ecologistas lo rechazan por ser espacio protegido.