Las cifras que facilitó ayer Enrike Ruiz de Gordoa, director municipal de Cultura, se empeñan en desmentir la creencia de que la lectura se encuentra en crisis. Al menos no en la capital alavesa, como recalcó la concejala Encina Serrano. Casi 50.000 vitorianos son socios de las catorce bibliotecas municipales -cuatro de ellas familiares-, el 8,9% más que hace un año. «Nos damos por satisfechos con que en cada familia haya un socio», explicó Ruiz de Gordoa.
La lectura en la ciudad, según los datos municipales, tiende al sexo femenino. Las 27.500 mujeres superan en casi 5.000 al número de hombres con carné en las bibliotecas de los centros cívicos. Y la cuarta parte de los socios son niños, lo que garantizaría el fomento de la cantera.
También han aumentado los préstamos en un 9,2% hasta alcanzar casi los 240.000. Los libros rulan, de acuerdo con el propósito de extender la cultura. El Ayuntamiento maneja más de 143.000 volúmenes, de los que 101.000 están escritos en castellano y 32.000 en euskera. Todos estos datos permitieron a Ruiz de Gordoa proclamar el «relativo orgullo» municipal por su red de bibliotecas.
'Bibliotecas animadas'
El departamento presentó ayer la campaña 'Bibliotecas animadas' para fomentar la lectura, que se desarrollará en los centros cívicos durante noviembre y diciembre. Son actividades como cuentacuentos, talleres de poesía, charlas y un concurso literario -en castellano y euskera- para niños entre seis y catorce años.