El Ayuntamiento de Amurrio comenzó ayer a emitir los recibos del impuesto sobre bienes inmuebles urbanos y rústicos, conocido popularmente como el IBI. El Consistorio recaudará este año 1,6 millones de euros, lo que supone un incremento del 2% respecto a 2005. Según la Hacienda local, el aumento se debe principalmente al cambio del valor catastral que ha realizado la Diputación. En cualquier caso, el grueso de los ingresos corresponde al gravamen de propiedades urbanas, ya que el Consistorio tan sólo cobrará cerca de 62.000 euros en concepto de bienes inmuebles rústicos.
El IBI, que es la principal fuente de financiación propia del municipio, supone aproximadamente el 8% del presupuesto del Ayuntamiento, que en 2006 asciende a 19,5 millones de euros.
La mayoría de los vecinos tienen el pago domiciliado. Sin embargo, aquellos que no lo tengan deberán saldar sus cuentas con las arcas municipales efectuando un ingreso en la oficina de la Caja Laboral de la localidad antes del 30 de diciembre. En caso de no realizarlo para esa fecha, los morosos afrontarán un recargo en sus recibos, que puede llegar a suponer el 20% de la cantidad a pagar.
Antes de fin de año, los amurrioarras también tendrán que abonar la tasa por roturación de inmuebles rústicos y por aprovechamiento de pastos.
Mayores
Por otro lado, la asociación de cuidadores de personas mayores dependientes de Álava, Ascudean, estudia implantarse en Amurrio. Para ello, ha convocado a los vecinos a una charla informativa el próximo martes a las once de la mañana, en la Catequesis.
Los interesados con dificultades para asistir por tener que cuidar a ancianos pueden solicitar en el área municipal de bienestar social el servicio gratuito de acompañamiento a mayores.