La estructura metálica que soportará el peso de la cúpula de la nueva plaza de toros multiusos comenzará a montarse este mismo mes. Así lo indicó ayer el concejal de Urbanismo, Jorge Ibarrondo, quien se mostró optimista respecto a la previsión de inaugurar en abril, un mes antes de las elecciones municipales, el nuevo recinto de espectáculos y conciertos de la ciudad.
Ibarrondo destacó que la previsión que maneja la empresa adjudicataria de la obra, FCC, indica que antes de mediados de mes se podrán elevar las dos grandes vigas de 50 metros de largo que atravesarán la plaza en todo su diámetro, y que actuarán como estructura portante de la cúpula retractil. «Estarán colocadas con una separación de 18 metros entre una y otra», apuntó. «Un espacio que será, precisamente, el que quede al descubierto cuando se descubra el pabellón», explicó.
Por el momento, los operarios trabajan en la construcción de estas vigas y en la instalación de otros postes verticales necesarios para sostener el tejado en todo el contorno de la plaza de toros. La cúpula, una vez instalada, se abrirá o cerrará en un tiempo de ocho minutos. Será de policarbonato traslucido y de tono gris. Vitoria será una de las ciudades con coso taurino cubierto, lo mismo que San Sebastián, Logroño, la Coruña, Zaragoza o León. Ello permitirá desarrollar espectáculos o actuaciones diversas sin que se vean trastocadas por motivos meteorológicos.
Calle peatonal
De forma paralela, el Ayuntamiento mantiene la negociación con los vecinos de las calles Pío XII y Florida afectados por el plan de la reforma de la manzana de la zona. Estos residentes se quejan de que los bloques de viviendas previstos en ese espacio -que se ubicarán donde ahora permanece aún el viejo coso taurino- les restarán visibilidad a sus casas.
Ibarrondo cree que el desencuentro está en vías de solución. «Hemos accedido a separar el futuro bloque de 17 a 25 metros respecto a sus pisos y lo hemos reducido en altura», indicó. «Entre uno y otro ya no habrá un patio, sino una calle peatonal. Es lo que los vecinos querían», zanjó.