Vitoria modernizará los sistemas de control de su red de abastecimiento para poner freno y actuar con mayor diligencia en caso de fugas o reventones. El Ayuntamiento invertirá 156.000 euros en instalar sensores en diferentes puntos de la red para «detectar y prevenir» incidencias de este tipo.
La capital alavesa cuenta, según el Ayuntamiento, con una de las redes subterráneas más fiables de España y Europa, pero en ella se sigue perdiendo un 12% de líquido que no acaba en el destino deseado. Los reventones y las fugas no son situaciones ficticias, sino frecuentes. En el arranque del otoño, los vitorianos sufrieron siete cortes de agua por este tipo de incidencias en menos de treinta días. La mayoría de ellas se produjo en las viejas tuberías de fibrocemento, un material que el Ayuntamiento se afana en sustituir a un ritmo de ocho kilómetros anuales. La red vitoriana suma más de 600 kilómetros de cañerías.
El teniente de alcalde Javier Maroto anunció ayer la instalación del sistema de sensores, con el que se intentará controlar de una forma más eficaz el trasiego de agua por la red de abastecimiento y saneamiento de la ciudad. Según explicó, los dispositivos se colocarán en puntos estratégicos de la red, lo que permitirá controlar la presión, las posibles fisuras o roturas en las canalizaciones e incluso «detectará bolsas de olores», indicó el concejal del PP.
'Ratón electrónico'
La inversión asciende a 156.000 euros y contemplará, además, otro curioso artilugio. Maroto explicó que el contrato incorpora la adquisición de lo que vino a denominar un «ratón electrónico». Bajo esta clasificación se refirió a un pequeño dispositivo automático que, introducido en la red de tuberías, permite desplazarse por ellas y fotografiar y obtener imágenes de vídeo de las cañerías.
«Se trata de un dispositivo muy útil para localizar roturas y controlar el estado de las canalizaciones», indicó Maroto. Estará en funcionamiento en el año 2007.