Los partidos de la oposición criticaron ayer en las Juntas el proyecto de norma foral del equipo de gobierno para ampliar en once trabajadores la plantilla de Instituto Foral de Bienestar Social con el fin de atender las necesidades del nuevo del Sistema Nacional de Dependencia. La Diputación quiere sacar a oposición nuevos puestos para servicios sociales y adopciones internacionales. Pretende seleccionar a auxiliares de enfermería para mayores, técnicos informáticos, monitores y psicólogos.
El PSE y EB presentaron enmiendas en contra de la propuesta foral por «no estar de acuerdo con los principios de la iniciativa». EA, por su parte, no lo considera «un planteamiento serio» y el PNV también criticó que «los puestos no sean suficientes para las necesidades de la sociedad».
La norma volverá a debatirse en pleno, donde se espera que sea aprobada.