Existe un colectivo de vitorianos que padece problemas cardiacos y que precisa medicarse de forma regular con anticoagulantes orales para evitar una trombosis o una embolia. Un buen número de ellos ya no necesita acudir a alguno de los dos hospitales públicos para que le indiquen la dosis y se la suministren. El fármaco recomendado para estos casos, el sintrom, se administra ya en la mitad de los centros de atención primaria de la provincia. En concreto, en Aranbizkarra 2, Olaguíbel, Olárizu, Zaramaga, Lakuabizkarra y la zona rural.
Todos estos ambulatorios disponen de la tecnología necesaria para analizar el nivel de coagulación de la sangre del paciente de turno. Una vez comprobada, el facultativo establece la dosis concreta que esa persona debe ingerir. «Ahora ya no es preciso sacar sangre con el clásico pinchazo en el brazo. Basta con una pequeña punción en la yema del dedo», explica el gerente de la comarca sanitaria de Álava, Antonio de Blas.
La aplicación de esta técnica, que requiere de personal médico formado, no se quedará ahí. Sanidad pretende extenderla de manera progresiva a todos los centros de salud a lo largo del próximo año.