La idea la lanzó el alcalde, Alfonso Alonso, hace casi un mes. Pretendía que los conductores aparcaran a las afueras de la ciudad y que utilizaran el tranvía para desplazarse al centro. El plan, detalló el primer edil, sería una herramienta eficaz para que los forasteros que visitan la ciudad dejen de dar vueltas por las calles en busca de un estacionamiento libre. Así, se montarían en el metro ligero y el transporte público saldría ganando.
Pero lo que era una propuesta lanzada al aire ya se ha convertido en un proyecto definido. El concejal de Urbanismo, Jorge Ibarrondo, ha rastreado desde hace semanas diversas parcelas de Lakua e Ibaiondo y acaba de encontrar una ubicación «perfecta» para el parking disuasorio que, en teoría, elevará los viajeros del tranvía. La parcela elegida está entre las calles Julián de Arrese y Portal de Foronda, en Lakua-Arriaga.
Parte del solar está ocupado ya por un estacionamiento en superficie de 320 plazas que utilizan los vecinos de la zona y los clientes que se acercan a las casas regionales cercanas. Ese espacio fue habilitado en 2001 por el Gabinete Alonso ante las peticiones de los residentes. Primero se crearon 150 huecos, y a principios del año pasado los técnicos municipales decidieron ampliarlo en otras 170 parcelas.
En marcha
Ahora, el equipo de gobierno ha vuelto a fijar sus ojos en ese punto y prepara un proyecto que se basa en volver a ampliar el parking al aire libre en otras 600 plazas, llegando casi hasta los límites de la calle Luis Olariaga. Así, los conductores podrán dejar el coche y coger el tranvía en las calles Portal de Foronda y Juntas Generales.
Bilbao ya ha habilitado esta fórmula para fomentar el uso del metro ligero. El primero se abrió en la localidad de Leioa en 2003.