El alcalde, Alfonso Alonso, volvió a cerrar filas ayer en torno a su concejal de Urbanismo, Jorge Ibarrondo, a quien respaldó sin fisuras frente a las últimas acusaciones de la oposición. El edil del PP se enfrenta esta vez a una de las denuncias más elevadas de tono de la legislatura: el portavoz de EA, Antxon Belakortu, anunció que el lunes le denunciará ante el juez por «presunta prevaricación» por haber concedido «una licencia irregular» a FCC para la planta de gas natural comprimido de Aguirrelanda, una instalación necesaria para la nueva contrata de basuras.
El alcalde Alonso no ocultó ayer su enfado. «Se ha hecho una acusación muy grave que carece de fundamento. No existe ningún elemento que pueda justificar ese ataque», dijo. A renglón seguido, criticó con dureza a Belakortu: «O bien es un ignorante y no tiene ni idea de derecho o es una persona malintencionada, que sólo busca difamar a un compañero de Corporación», agregó. «Estamos ante un caso de 'mobbing'», ironizó.
Alonso también enmarcó las denuncias del edil de EA en su «búsqueda de protagonismo», dado que «va a concurrir en solitario a las elecciones». «Supongo que no acudirá finalmente a los tribunales», añadió. «Porque una cosa es venir aquí a ladrar en una rueda de prensa y otra es ir a hacer el ridículo ante un juez».
Respecto al fondo del asunto, Alonso se mostró firme. «No existe ninguna irregularidad». Belakortu basa su denuncia en que FCC ha obtenido la licencia de obras en Aguirrelanda antes de conseguir el permiso de actividad, cuando la ley vasca indica que el proceso debe ser a la inversa. «Es cierto que el orden ordinario es ése», admitió Alonso. «Pero existe una extensa jurisprudencia del Tribunal Supremo, asentada y firme, que establece con claridad» que el orden puede ser trastocado. La licencia de actividad de FCC está en la actualidad en tramitación en el Gobierno vasco, informó.
Gestión «impecable»
Alonso fue más allá y defendió, precisamente, que la actuación del Departamento de Urbanismo «lo que busca es regularizar una situación que duraba más de 30 años. Durante todo ese tiempo, también cuando EA gobernaba en este Ayuntamiento, Cespa acometió el servicio de limpieza y basuras sin ninguna licencia de actividad».
De otro lado, los grupos municipales de PNV, PSE y EB, al hilo de la polémica, demandaron ayer la comparecencia del alcalde el martes en la comisión de Urbanismo para «que presente los documentos que avalen que la actuación del concejal se ajusta a la legalidad». La dirección alavesa del PP, por su parte, respaldó a Ibarrondo y calificó de «impecable» su gestión.