La guerra contra la velocidad en las calles de Vitoria ha comenzado y la primera batalla del radar recién adquirido por la Policía Municipal ha dejado una buena lista de bajas: más de medio millar de conductores cazados 'in fraganti' pisando el acelerador más de lo debido. En las tres primeras semanas de funcionamiento ha fotografiado a 683 automovilistas a más de 50 kilómetros por hora en las calles Zaramaga y Madrid, las dos ubicaciones donde se ha colocado por ahora. En breve, los protagonistas recibirán en su domicilio el aviso de sanción. El 'retrato' les costará entre 92 y 302 euros, en función de la gravedad de la infracción.
La Guardia Urbana comenzó a controlar la velocidad con el nuevo radar fijo el pasado 26 de octubre. La cámara, como se anunció, rotará por un total de seis ubicaciones de la ciudad. La primera semana estuvo en la calle Zaramaga, frente a El Boulevard, y controló a los coches que circulaban en sentido hacia Lakua. A pesar de la publicidad que se dio al emplazamiento del dispositivo, 49 conductores fueron 'cazados' cuando circulaban a más de 50 kilómetros por hora. Uno de ellos, el que marcó la máxima de la semana, iba a 103.
Los siete días siguientes, el radar funcionó en la misma calle, pero vigilando a los coches que circulaban en sentido contrario, en dirección a Santa Lucía. Cazó a 65 -cuatro de ellos camiones-. La máxima fue similar: 104 kilómetros por hora, más del doble de lo permitido. No obstante, el artilugio ha demostrado toda su potencialidad en su siguiente ubicación. Desde el 3 de noviembre se encuentra en la calle Madrid.
Señalización
En una sola semana, la cámara detectó 569 infracciones, nada menos que el 11% de todas las multas impuestas por este motivo en 2005 -4.890, según la memoria de la Policía Local-. De la segunda semana en este emplazamiento aún no hay datos disponibles. La diferencia entre Zaramaga y Madrid radica, según fuentes municipales, en las medidas previas implantadas por el Ayuntamiento frente a El Bulevard para frenar a los coches, como los pasos de cebra señalizados y la regulación semafórica que penaliza a quienes conducen rápido. «Sólo así se entiende», dicen, «un diferencia tan amplia en las infracciones».
El dispositivo fotográfico cambiará de ubicación este lunes. Se colocará en el Alto de Armentia -frente a los concesionarios de coches-. Controlará durante siete días a los vehículos que entran a la ciudad. La siguiente semana vigilará a los que salen.