El PSE criticó ayer el sistema de bandas de frenado utilizado por el equipo de gobierno del PP para tratar de evitar las carreras ilegales de coches en el polígono industrial de Júndiz. El concejal socialista José Manuel Bully denunció también la «ineficacia» demostrada «a lo largo de los últimos cuatro años» porque, a su juicio, no se ha conseguido atajar esa práctica, que se extiende incluso a otras zonas, como las inmediaciones del pabellón Buesa Arena en Zurbano o la Avenida del Zadorra.
Para Bully, la Ertzaintza debe opinar sobre las zanjas abiertas en Júndiz, que, dijo, causan perjuicios a la movilidad cotidiana de numerosas personas que no tienen nada que ver con las prácticas ilegales. El edil del PSE cuestionó, asimismo, la falta de coordinación con la Policía autonómica y la falta de decisión a la hora de impulsar una actuación ejemplar de la Guardia Urbana. «Van los motoristas por la zona y la gente sigue con sus trompos, pero echa a correr si llega una patrulla de la Ertzaintza», dijo.
«Descerebrados»
Miguel Ángel Echevarría, concejal responsable de Tráfico, negó que se hubieran realizado zanjas y explicó que se trataba sólo del «fresado» de la calzada en algunas zonas. Aseguró que se impulsaban aquellas «medidas que menos pueden molestar» a los demás ciudadanos.
El político del PP insistió en que el Ayuntamiento trabaja para evitar las carreras de automóviles. «Ponemos todos los medios para ello y seguiremos haciéndolo», subrayó. Criticó que algunas iniciativas sólo sirven de «altavoz» de esas prácticas propias de «vándalos, descerebrados y transgresores».