La comisión de Urbanismo celebrada ayer en Llodio analizó el futuro del paso elevado de Lateorro. La postura unánime de los grupos asistentes, entre los que no se encontraba el PSE, es que el derribo podría ser una alterativa viable, sobre todo teniendo en cuenta, como señaló el alcalde, Jon Karla Menoyo, que «para el año 2014 está previsto el soterramiento de las vías». El responsable jeltzale añadió que «en ese caso, no tiene sentido ejecutar obras de mantenimiento», aunque añadió que el asunto se seguirá estudiando en el futuro.
El concejal del PP, Luis Miguel Urrechu explicó que «el paso está destrozado y si para 2014 se realizan las obras de soterramiento, parece que estamos todos de acuerdo en el derribo». En opinión de Urrechu los pasos subterráneos situados a ambos lados del paso elevado son una alterativa válida para comunicar el barrio de Lateorro con el centro de Llodio, aunque apuntó que «habría que mejorar los accesos que hay ahora y dotarlos de mejor iluminación». Por su parte, el concejal de EB, Alejandro Segura ratificó la misma postura en el sentido de que «se puede considerar su derribo».
Barrera arquitectónica
El paso elevado de Lateorro se construyó hace diez años a pesar de los informes técnicos en contra de su construcción y de las protestas de los vecinos.
En diciembre de 2000, una sentencia estimó la petición de la asociación de personas con discapacidad física, AEFE, porque la estructura presentaba barreras arquitectónicas. Por su parte, el Ararteko también recomendó al Ayuntamiento que hiciera un paso más accesible. Pero su estado de conservación no ha hecho más que deteriorarse y ninguna Administración local ha tomado una decisión respecto a qué hacer con él, dado que la colocación de ascensores es muy costosa y no hay espacio para rampas.