El grupo municipal del PNV denunció ayer la «nefasta» gestión del equipo del gobierno en la gestión del presupuesto, en el que, según los nacionalistas, existe «un fuerte desfase económico». El portavoz jeltzale en el Ayuntamiento, Mikel Martínez, aseguró que, durante el año pasado «no se gastaron partidas por importe de 75 millones de euros, añadidas a las cuentas de 2006 con falta de transparencia».
«Esa cantidad supone la cuarta parte del presupuesto de 2005. La situación es de absoluto descontrol», recalcó el edil. A su juicio, no se trata de un hecho aislado. Martínez aseguró que el Departamento municipal de Urbanismo, «sólo gastó el 44% de los 83 millones consignados». Esta situación, según sus informaciones, impidió «colocar juegos infantiles, mejorar la accesibilidad a algunos sitios públicos o acometer el arreglo de varias calles, que es lo que se está haciendo con cargo al presupuesto actual y, con varios años de retraso», reveló.
El PNV arremetió también contra el concejal de Hacienda, Javier Maroto, a quien acusó de incorporar 13 millones de euros al capítulo de gasto corriente del actual presupuesto, utilizado para sufragar la compra de bienes y la contratación de servicios frecuentes. «Tememos que con este dinero otorgue subvenciones a diestro y siniestro. Se ha convertido en uno de los departamentos que más da», detalló.
El concejal nacionalista fue tajante al anunciar que pedirá un informe al interventor municipal. «Queremos que examine con detalle los gastos de 2005 y vea qué nuevas partidas se han creado en 2006», concluyó. Cuando tengan dicho estudio, contemplarán la posibilidad de exigir «una explicación pública». Sin embargo, el propio Maroto calificó estas acusaciones de «falsas. Un tercio del presupuesto ya se destina a nóminas y con todas las obras que se están haciendo, a nadie le entra en la cabeza que aún haya dinero sin invertir», subrayó.
Inversiones en barrios
Los socialistas también se refirieron ayer a cuestiones presupuestarias en la Casa Consistorial. Anunciaron que defenderán una moción hoy en el pleno municipal para aumentar del 10% al 20% el porcentaje del dinero reservado para reformas viarias cuyo destino podrán decidir las asociaciones vecinales de la ciudad.
«El año pasado, ya conseguimos poner en práctica uno de nuestros compromisos y los colectivos vecinales pudieron decidir el 10% de las inversiones en los barrios», indicó el concejal socialista Peio López de Munain. «El sistema ha funcionado y no sólo hay que darle continuidad, sino que hay que profundizar en este mecanismo participarivo», apuntó.
Los socialistas plantean llegar hasta el 20% del servicio de Vía Pública, pero además ven «imprescindible» que las obras que seleccionen los vecinos «se ejecuten».