La asociación alavesa para la información y prevención de las enfermedades cardiovasculares, Bihotz Bizi, ha vuelto a plantarse de nuevo contra la situación de «discriminación» que, a su juicio, sufren los enfermos alaveses del corazón. Su indignación, esta vez, ha surgido como consecuencia de una «avería irreversible» en la sala de hemodinámica del hospital Txagorritxu -donde se realizan los estudios coronarios de los pacientes cardiacos- que, según denuncian, la mantendrá fuera de servicio «durante los próximos siete meses».
«Fuentes bien informadas han comunicado esta tarde a miembros de la junta de Bihotz Bizi que ante la irreparable avería de la sala de hemodinámica del hospital Txagorritxu, que no podrá estar en funcionamiento antes de ese periodo de tiempo, se ha recibido la instrucción de que todos los pacientes se envíen a una clínica privada de Guipúzcoa», informaron desde Bihotz Bizi.
Por este motivo, y ante lo que la asociación define como «un nuevo atropello a los derechos de los alaveses», el colectivo de enfermos coronarios ha anunciado su intención de acudir al Ararteko para pedir su «amparo» ante esta «grave» situación. Desde la agrupación se hace, además, un llamamiento a toda la población alavesa y a los cardiólogos de la red pública «para que denuncien lo que está ocurriendo y se nieguen a ser trasladados o a que se traslade a sus pacientes a otra provincia, cuando Vitoria cuenta con recursos homologados y contrastados por el propio departamento vasco Sanidad, en la Policlínica San José de Vitoria».
La «avería» de la sala de hemodinámica de Txagorritxu ha hecho resurgir la vieja reivindicación de Bihotz Bizi, que lleva exigiendo desde hace años que Osakidetza firme un convenio con la Policlínica San José para que los pacientes alaveses puedan ser atendidos en este centro privado de Vitoria en vez de ser trasladados fuera. «Es una burla porque en la capital alavesa hay una clínica, también privada, que es de las mejores de Europa», aseguran desde el colectivo.
Una vez más, exigen al Departamento vasco de Sanidad que dirige el peneuvista Gabriel Inclán que «reconsidere su política de traslado y utilice los recursos sanitarios que hay en Álava».