Muchos colegios cerrados y otros a medio gas. La mayoría de los trabajadores de la enseñanza pública no universitaria en Álava respaldó ayer la huelga convocada por ELA, LAB, STEE-EILAS y UGT, en demanda de una mejora de sus condiciones laborales.
La peculiaridad alavesa de la jornada de movilizaciones, respecto a la que tuvo lugar el martes en Guipúzcoa, fue la discrepancia entre el Gobierno vasco y los sindicatos convocantes a la hora de valorar el seguimiento del paro. Las centrales aseguraron que el 70% de la plantilla -el mismo porcentaje que en el territorio guipuzcoano- secundó la convocatoria. En cambio, el Departamento de Educación del Gobierno vasco -que tres días antes admitió las cifras facilitadas por los convocantes- ayer rebajó el porcentaje al 53%. Eso sí, su balance se circunscribe a la plantilla de docentes, cifrada en 2.927 personas. Los convocantes, por el contrario, engloban en su 70% a todos los trabajadores vinculados a las escuelas; esto es: personal de apoyo educativo y de los servicios de limpieza y cocina, además de los profesores.
Para los sindicatos estas diferencias numéricas representan «una muestra del nerviosismo» de la consejería que dirige Tontxu Campos «ante el clamoroso éxito de la convocatoria». El viceconsejero de Administración y Servicios del departamento, Pablo Larrauri, sostuvo por su parte que la incidencia del paro en Álava fue «considerablemente menor que en Guipúzcoa». Agregó que la protesta afectó más a los centros de los ciclos de Infantil y Primaria, y en menor medida a los de ESO y Enseñanza Postobligatoria.
Por comarcas, la incidencia fue mayor en los pueblos que en la capital. Los sindicatos aseguraron que «el cierre ha afectado a la práctica totalidad de los colegios» de la zona rural, mientras que la respuesta en Vitoria «ha sido mucho más dispersa».
De los 105 centros públicos que hay censados en el territorio, las centrales señalaron que 30 no abrieron sus puertas, en otros 20 una «mayoría abrumadora» de la plantilla no acudió a trabajar y la respuesta fue igualmente «muy significativa» en otros 15. En el resto, el paro fue «desigual». Por su parte, el Gobierno vasco se limitó a informar que la huelga afectó, en mayor o menor medida, a 86 escuelas e institutos, lo que supone un 82% del total.
Concentración
El acto central de la jornada fue la concentración que protagonizaron unas 900 personas ante la sede de la Delegación de Educación, ubicada en la calle San Prudencio de la capital alavesa, a la que siguió una manifestación. Bajo el lema 'Negociación ya' y con una pancarta unitaria en demanda de «mejores condiciones para fortalecer la escuela pública', responsables de los sindicatos convocantes leyeron un comunicado que, después, registraron en la sede educativa tras pretender sin éxito entregárselo al delegado, Josu Gangoiti.
Maribel Mauregi, de ELA; Josemi Martís, de LAB; Luis Antiso, de UGT y Belén Arrondo, de STEE-EILAS, coincidieron en calificar de «muy positiva» la respuesta de los trabajadores de la enseñanza pública a la convocatoria. Por ello, instaron a Campos a «tomar nota» y «emprender una negociación» que responda a su demanda de reducción de jornada a partir de los 55 años, menos alumnos por clase, homologación de los sustitutos, y mejoras para el personal de apoyo y de servicios.