Nadar 25 metros en la piscina cubierta del Estadio de Vitoria se convirtió ayer en un acto de solidaridad hacia los niños afectados por el virus de inmunodeficiencia adquirida, más conocido como sida. Alrededor de 1.200 estudiantes de 12 colegios participaron durante todo el día en la jornada de Natación Solidaria que Unicef celebró por quinto año consecutivo en la capital alavesa, en colaboración con la Caja Vital. «Además, de ser un acto lúdico, de esta forma, conmemoramos la aprobación de la Convención sobre los Derechos del Niño», explicó Concha Taberna, presidenta de la ONG.
Cada cuarto de hora, alrededor de 120 niños se zambullían en la piscina y nadaban hasta una meta inexistente. «Esto no es una competición, sino una fiesta en la que pretendemos que participe mucha gente. Por ello, hemos elegido la natación porque es un deporte que está al alcance de todos», aclaró Taberna.
Jonathan, Oier, Íñigo, Julen, Ander y Mikel hacían todo lo posible para que el tiempo que se estaba agotando se ampliase un poco más y se vanagloriaban de haber hecho cuatro 'largos solidarios' cada uno.
Estos alumnos de 3º ESO de Marianistas tenían muy claro a lo que venían. «A ayudar a los niños pobres con sida», aseguraban sin ningún tipo de duda. Su profesor, Alberto Santiago, llamaba a los más remolones, mientras recordaba que «a pesar de que la violencia en las aulas está a la orden del día, los niños tienen su lado bueno y son solidarios».
Además de los escolares, también se acercaron a la piscina del Estadio deportistas como Martín Fiz, los hermanos Llanos, Aitor Pinedo e Íñigo Nalda; y políticos, como Eloy López de Foronda, diputado foral de Agricultura, entre otros.
Karatekas a remojo
Ana Ibarrondo y Óscar Nevada, dos karatekas de Vitoria, sacaron un hueco en sus apretadas agendas para colaborar y nadar en favor de los niños afectados por el sida. «Sólo tenemos tiempo para hacer dos largos, pero los haremos a buen ritmo», aseguraron.
Para darse el chapuzón solidario, los menores de 16 años debían aportar dos euros y los adultos, cuatro. Este año, Unicef destinará lo recaudado a programas dedicados a la lucha contra el sida. «Cada día, se contagian 6.000 niños en el mundo y a muchos les contagian sus madres durante el embarazo. Debemos hacer un esfuerzo para poner a su disposición las medidas y los medicamentos oportunos para evitar esta situación», dijo Taberna. La presidenta de Unicef aseguró que «con educación y ahínco es posible combatir el sida».