Las obras para la instalación de las rampas mecánicas en el Casco Medieval continúan a buen ritmo. Tanto es así que antes de que comience el nuevo año El Campillo estará un poco más cerca de la ciudad 'nueva'. Al menos, por su ladera oeste. Y es que, según confirmó a EL CORREO Roberto Ercilla, el arquitecto que ha diseñado los tapices rodantes, las rampas mecánicas del cantón de La Soledad entrarán en funcionamiento «en Navidad». «A primeros de año a más tardar», concretó el experto.
Los vitorianos, en cambio, deberán esperar dos meses más para ver 'motorizado' el cantón de San Francisco Javier. Los sabotejes de los que fueron objeto las obras el pasado junio provocaron un retraso de ocho semanas sobre el plan inicial y, aunque en estos últimos meses se ha conseguido acelerar los trabajos hasta conseguir situarse en plazo, Ercilla confirma que la puesta en marcha de los tapices de la ladera este se producirá «en marzo».
El miércoles -con un día de adelanto sobre la fecha prevista- operarios y técnicos de la firma Thyssen Kroup terminaron de encajar los andenes en el cantón de San Francisco Javier, donde permanecerán, no obstante, una semana más para «rematar» los trabajos de instalación. «Colocados todos los tramos, estamos trabajando ahora en los acabados, instalando cristales, carriles, cadenas y peldaños», confirmó a este periódico el jefe del montaje, Juan Pablo Onrubia.
Entretanto, al otro lado de la colina, donde los andenes están puestos desde hace dos meses, los operarios ultiman la colocación de la cubierta plana acristalada que protegerá de la lluvia a los futuros usuarios. «Las placas de vidrio son dobles, con una hoja de seguridad en medio para evitar que, en caso de un golpe, salten los cristales. Además, contienen una lámina que protege de los rayos ultravioleta y reduce un 60% la transmisión de calor del exterior. Eso sí, no tienen coloración para que no afecte a la visión», detalla el arquitecto.
Aunque el diseño de Ercilla y Campo es el mismo para ambos cantones, sólo el de La Soledad contendrá el genuino. Y es que la situación «más encajonada» del de San Francisco Javier ha obligado a los expertos a modificar la cubierta de las rampas mecánicas. «Aquí los marcos serán más estrechos y no se instalarán a distintos grados. Irán rectos. Era la única manera de garantizar el paso del camión de bomberos en caso de emergencia», concluyó el arquitecto vitoriano.